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Bill Gates: Las 11 Reglas de la Vida que tus Hijos no Aprenderán en el Colegio

Discurso de Bill Gates: Las 11 Reglas de la Vida que tus Hijos no Aprenderán en el Colegio

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Bill Gates volvió recientemente a su antiguo instituto a dar un discurso a los alumnos, y entre todas las cosas que les dijo recalcó 11 reglas de vida para que tuvieran en cuenta los chicos:

 

Regla Uno- La vida no es justa, acostúmbrate a ello.

Regla Dos- Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

Regla Tres- No ganarás US$5.000 mensuales justo después de haber salido del instituto y no serás un vicepresidente de una empresa con coche de empresa hasta que hayas terminado el instituto, estudiado y trabajado mucho.

Regla Cuatro- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.

Regla Cinco- Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.
Regla Seis– Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.

Regla Siete- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa sucia y escucharte hablar acerca de lo super guay que eres y lo carca que son ellos. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación, escritorio, armario y estuche.

Regla Ocho- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.

Regla Nueve- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.

Regla Diez- La televisión no es la vida real. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

Regla Once- Sé amable con los “NERDS” (los más aplicados de tu clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

La gente prefiere ignorar los problemas sociales, revela una investigación

La gente prefiere ignorar los problemas sociales, revela una investigación

Además, cuanto menos se sabe sobre temas problemáticos, más se confía en los Gobiernos

 

Un total de cinco estudios realizados por la Asociación Americana de Psicología (APA) en Estados Unidos y Canadá sugieren que las personas menos informadas sobre temas sociales clave, como el cambio climático o la crisis económica, se sienten felices con esta actitud.

Además, los individuos que ignoran estos asuntos también depositan más su confianza en que los Gobiernos sabrán encontrar soluciones a estos problemas.

Los resultados obtenidos podrían ayudar a establecer estrategias para que la ciudadanía se involucre en cuestiones sociales, señalan los autores de la investigación. Por Maricar García.

 

Una parte importante de la sociedad prefiere no informarse sobre temas negativos. Fuente: Elvert Barnes.

Una parte importante de la sociedad prefiere no informarse sobre temas negativos. Fuente: Elvert Barnes.
Las personas que menos saben sobre temas difíciles e importantes como la economía, el consumo de energía o el medio ambiente son las que más evitan estar bien informadas, sugiere un nuevo estudio publicado por la Asociación Americana de Psicología (APA). Y lo que es peor, cada vez más gente prefiere seguir ignorando este tipo de temas, según un artículo publicado por la revista de la American Psychological Association.

“Diseñamos este estudio para intentar comprender el dicho ‘la ignorancia es felicidad’ con un enfoque social, ha señalado el autor de la investigación, Steven Shepherd, un estudiante graduado de laUniversidad de Waterloo, en Ontario (Canadá). “Los resultados obtenidos podrían ayudar a los educadores a hacer frente a importantes barreras a la hora de que la sociedad se involucre y participe en cuestiones sociales”, añade Shepherd.

A través de una serie de cinco estudios realizados entre 2010 y 2011 con una muestra de 511 adultos de Estados Unidos y Canadá, los investigadores hallaron “una reacción en cadena que comenzaba en la ignorancia acerca de un tema y terminaba en la dependencia y confianza plena en el Gobierno para tratar dicho asunto”.

Cuanto menos conocimiento, más confianza

En uno de los cinco estudios, los participantes que se sentían más afectados por la recesión económica evitaban la información sobre la capacidad del Gobierno para manejar la economía. Sin embargo, estos mismos participantes no eludieron la información cuando se trataba de noticias positivas.

En este caso, la muestra incluyó a 197 estadounidenses con una edad media de 35 años (111 mujeres y 89 hombres), que habían recibido información compleja sobre la economía y habían respondido a una pregunta acerca de cómo les afectaba esta situación de manera directa.

Aaron C. Kay. Fuente: Universidad de Duke.

Aaron C. Kay. Fuente: Universidad de Duke.
En otro estudio, realizado para poner a prueba los vínculos entre la dependencia, la confianza y la actitud de evitar la información, los investigadores proporcionaron una descripción que podía ser simple o compleja sobre la economía a un grupo de 58 canadienses, con una edad media de 42 años y compuesto por 20 hombres y 38 mujeres.

Los participantes que recibieron la descripción más profunda sobre el tema indicaron altos niveles de sensación de desamparo por la crisis económica, una mayor dependencia, y confianza en el Gobierno a la hora de manejar la economía, así como un deseo muy bajo de saber más sobre la materia.

“Y esto sucede a pesar de que deberíamos tener menos confianza en alguien para gestionar con eficacia algo que es más complejo”, ha explicado el coautor de la investigación, Aaron C. Kay, doctorado de la Universidad de Duke.

“En cambio, las personas tienden a responder a este tipo de situaciones ‘externalizando’ el problema y dejándolo en manos del Gobierno, lo que a su vez hace que se deposite más confianza y se sea más dependiente. En última instancia, se evita aprender más sobre la situación, para así poder seguir confiando ciegamente en la labor Gobierno”, comenta Kay.

En un tercer estudio, 163 estadounidenses con una edad media de 32 años (70 hombres y 93 mujeres) aportaron su opinión sobre la complejidad de la gestión de los recursos naturales y luego se les comunicó que las reservas de petóleo de Estados Unidos durarán menos de cuarenta años. Posteriormente, se les pidió que respondieran a diferentes preguntas para evaluar su resistencia a aprender más sobre el tema.

En este caso, los participantes que reconocieron no saber nada sobre este tema no sólo evitaron la información negativa al respecto, sino que incluso llegaron a mostrarse más reacios a conocerlo cuando el asunto estaba de actualidad, como en el caso de una inminente escasez de petróleo en los Estados Unidos.

Acercar los problemas al ámbito personal

Otros dos estudios demostraron que los participantes que recibieron información detallada sobre las fuentes de energía confiaron en el Gobierno más que aquellos que recibieron información de una forma superficial.

Para estos casos, los investigadores preguntaron a 93 personas (49 hombres y 44 mujeres) de Canadá, concretamiente a estudiantes de grado en dos grupos separados.

A partir de estos resultados, los autores de la investigación señalan que “más allá de restar importancia a los aspectos catastróficos, los educadores deberían aprender a explicar los temas sociales problemáticos de manera que los hagan fácilmente digeribles y comprensibles, con un claro énfasis en lo local y la causas que estos problemas pueden tener a nivel individual”.

Por otro lado, los investigadores recomiendan realizar más investigaciones para determinar cómo reaccionaría la gente cuando se enfrenta a otros asuntos importantes como la seguridad alimentaria, la seguridad nacional, la salud, la desigualdad social, la pobreza o los conflictos morales y éticos, y bajo qué condiciones las personas tienden a responder con más o menos participación e interés.

Los investigadores han hecho públicos los resultados de esta investigación en Journal of Personality and Social Psychology.

La Asociación Americana de Psicología (APA), en Washington, es la principal organización científica y profesional de Psicología de Estados Unidos y es la mayor asociación mundial de psicólogos. La APA está compuesta por más de 154.000 investigadores, educadores, clínicos, consultores y estudiantes.

A través de sus divisiones en 54 subcampos de la psicología y sus afiliaciones con 60 asociaciones estatales, territoriales y provinciales canadienses, la asociación trabaja para avanzar en la Psicología como ciencia, profesión y medio de promoción de la salud, la educación y el bienestar humano.

“A los vertedores de ‘basura emocional’ hay que dejarlos pasar de largo”

“A los vertedores de ‘basura emocional’ hay que dejarlos pasar de largo”

06:15h | Laura Pintos

A las personas negativas, que van descargando su amargura, decepción y frustración en los demás, no hay que confrontrarlas ni escucharlas, sino evitarlas.

Nos contagian su negatividad, nos quitan energía y tiempo y nos distraen de nuestros objetivos.

Son “camiones de basura emocional”, de acuerdo a David J. Pollay, autor de ‘Reciclaje emocional’ y experto en “ayudar a los demás a ser más felices”.

Hay que enfocarse en lo positivo, recomienda David J. Pollay

David J. Pollay es autor del libro ‘Reciclaje emocional’, editado por Zenith.

David J. Pollay tuvo la revelación que cambiaría su vida, y la de muchos en todo el mundo, a bordo de un taxi en Nueva York.

Ocurrió después de que el taxista reaccionara de forma amistosa y tranquila a los insultos de otro conductor que casi los atropella. Cuando Pollay le preguntó al hombre el motivo de su amable respuesta a la agresión, este le dijo que no permitía que la gente iracunda y frustrada le amargara la existencia.

Pollay -periodista, economista y experto en psicología positiva aplicada- llevaba un tiempo pensando en que la actitud ante las cosas y hacia la gente tenía más peso del que creíamos en nuestra propia felicidad. Ese día, gracias al taxista, terminó de elaborar su idea y vio la luz lo que bautizó como la “ley del camión de la basura” (en España su libro, editado por Zenith, se llama Reciclaje emocional).

Básicamente, se trata de que cada persona tiene una misión en su vida (él dice que la suya “es ayudar a las personas a alcanzar la felicidad”) y no puede permitir que nada que no sea realmente importante la distraiga de su camino. Mucho menos quienes van por el mundo cargados de ira, amargura y frustración y se dedican a “volcar” esos sentimientos negativos en los demás.

Pollay tiene la receta: cree que para ser feliz hay que aprender a esquivar el bulto. O la basura, para continuar con la alegoría.

Y si uno mismo es un “vertedor de basura” ponerle fin, inmediatamente, pues una actitud positiva y un buen estado de ánimo hacen mucho.

“Cuando atendemos a cuestiones negativas que no podemos controlar estamosdesperdiciando nuestra energía, que es limitada. Y cuando necesitamos ocuparnos de nuestro trabajo o familia no solo no tenemos fuerzas, sino que además estamos cargados de esa negatividad y la descargamos en los demás”, advierte Pollay, de paso por Madrid tras participar en A Coruña de la II Conferencia Internacional “Felicidad en el trabajo”.

“Por eso sostengo –continúa- que podemos vivir mejor si seguimos la ‘ley del camión de la basura”.

El primer paso, según su método, es “enfocarnos en las cosas importantes, en lo que realmente queremos para nuestras vidas”.

Pollay, quien habla español gracias a sendas estadías en México y Málaga, afirma que cuando tenemos clara nuestra misión “nos resulta más fácil reconocer los ‘camiones de basura emocional’ y dejarlos pasar de largo”.

Esta cuestión es clave para él. Aconseja una y otra vez no enzarzarse en discusiones ni en intentar procesar y superar “la basura” que nos llega, pues así se absorben los malos sentimientos y emociones.

“Podemos procesar cosas importantes, problemas importantes, pero no tonterías”, dice.

Y añade, para quienes creen necesario imponerse o responder, que “mostramos más fuerza y confianza en nosotros mismos cuando ante una persona así no reaccionamos. No es miedo, es que sabemos que no es importante”.

En el trabajo

Pollay da conferencias por medio mundo explicando a empresarios y empleados cómo llevarse y sentirse mejor en su entorno laboral.

En este sentido, reconoce que “mucha gente piensa que en el mundo profesional le va mejor a quienes son más agresivos, pero en realidad la gente así no sirve bien a su empresa”.

“Cuando un jefe grita o está enfadado los empleados no pueden compartir sus ideas con él porque le tienen miedo y ahora mismo más que nunca necesitamos que todos los empleados piensen en soluciones creativas para los problemas de la empresa”, explica.

“Además –prosigue- cuando eso sucede cerca de un 20 por ciento de los empleados lucha cada día contra su propia empresa, y trabaja mal, habla mal de ella y de sus compañeros, etcétera”.

Pollay también tiene palabras para quienes no están a gusto con lo que hacen. “Hay gente que no tiene trabajos interesantes, esa es la realidad. ¿Pero ahora qué hacemos con eso? ¿Vamos a estar quejándonos o enojados todo el día?”, indaga.

“Los optimistas –y el optimismo se puede aprender- tienen más éxito en la vida, mejores relaciones y mejor salud que los pesimistas”, advierte.

Cómo ser positivos

Pollay cree que el “reciclaje emocional” hacia una actitud positiva y un estado de ánimo optimista empieza por comprometerse a “no ser un vertedor de basura emocional ni aceptar a quienes lo son, eludiendo de forma respetuosa esos comportamientos y creando una zona libre de ellos”.

Para ser positivos –dice- hay trucos. El primero es desarrollar emociones positivas(“podemos empezar cada día agradeciendo lo que tenemos”, por ejemplo) y luego hay que “usar nuestros talentos innatos, y toda persona puede encontrarlos y conseguirlo”, indica.

“Cada vez que dejamos que los ‘camiones de la basura emocional’ pasen de largo nos sentimos con más fuerza y confianza, y a su vez podemos convertirnos en un ejemplo para los demás por nuestra amabilidad y positivismo”, concluye Pollay.

fuente LAINFORMACION

9 cosas que las personas con “éxito” hacen de modo diferente

9 cosas que las personas con “éxito” hacen de modo diferente

Posted: 2011-05-09 14:12:13 UTC-07:00

9 cosas que las personas con “éxito” hacen de modo diferente 

Este artículo está dedicado a Alejandra Rueda, una joven apasionada de lo público y de intentar hacer las cosas bien, siempre. Un abrazo.
Gracias a @anagn llego a la lectura de Nine Things Successful People Do Differently, publicado en un blog de la Harvard Business Review.
Son ideas sencillas, intuitivas y genéricas que se mueven entre los consejos de laproductividad y el marco delcoaching de andar por casa.
Así que, sin critica ni pretensiones, os las traigo para que, si queréis, nos respondamos esta pregunta:
¿Cuáles de estas 9 acciones ha tenido más influencia en que tu vida vaya razonablemente bien?
Lo sé, es difícil elegir una, pero en mi caso me identifico mucho con la última reflexión.
Soy poco quejoso y suelo centrarme en lo que puedo hacer y no en lo que no puedo.
Algo es algo 🙂
Por cierto, os invito a pasaros por mi pisito de soltero en Twitter y mi casita de campo en Facebook.
Allí los debates sobre la vida profesional y la otra nunca terminan 🙂
Ah, y gracias a Euromovilidad por su ayuda en la traducción decente de este artículo. 🙂
9 cosas que las personas con éxito hacen de modo diferente
¿Por qué has alcanzado unos objetivos y no otros? Si no estas seguro, no eres el único confuso.
Resulta que incluso la gente brillante y con grandes logros son terribles a la hora de comprender por qué tienen éxito o fracasan.
Por instinto, la respuesta –que has nacido con ciertas habilidades y no con otras- es sólo una pequeña pieza del puzzle.
De hecho, décadas de investigación relativa a logros, sugiere que la gente con éxito alcanza sus objetivos no solo por quienes son sino más a menudo por lo que hacen.
1- Concreta. 
Cuando te planteas un objetivo, intenta ser lo más específico posible. “Perder 5 kilos” es un objetivo mejor definido que “Perder algo de peso”, porque te da una idea clara de a qué se parece el éxito.
Saber exactamente lo que quieres conseguir te mantiene motivado hasta que lo consigas. Piensa una acción específica que debas tener en cuenta para alcanzar tu objetivo.
Si te prometes “comeré menos” o “dormiré más” es demasiado indefinido, se claro y preciso. “Estaré en la cama a las 10 de la noche entre semana” no deja espacio para dudar lo que tienes que hacer y si realmente lo has hecho.
2-Aprovecha cada momento para actuar.
Estamos tan ocupados, y con tanto objetivos entre las manos que no es sorpresa que perdamos oportunidades de actuar simplemente porque no nos damos cuenta.
Realmente no has tenido tiempo para hacer ejercicio hoy? Ni un momento para devolver esa llamada de teléfono?
Conseguir una meta significa aprovechar esas oportunidades antes de que se escurran entre los dedos.
Para aprovechar cada momento, preve cuando y donde desarrollarás cada actividad. De nuevo, se lo más concreto posible (ej. “Si es lunes, miércoles o viernes voy a hacer ejercicio 30 minutos antes de ir al trabajo”.)
Investigaciones muestran que este tipo de planificación ayudará a tu cerebro a detectar y aprovechar cada oportunidad que surja, incrementando las posibilidades de éxito un 300% aproximadamente.
3-Conoce exactamente cuánto camino queda. 
Conseguir cualquier meta requiere una evaluación continua y honesta de tu progreso, o te evalúan desde fuera o te evalúas tu. S
i no sabes cómo lo estás haciendo, no puedes ajustar tu comportamiento o tus estrategias.
Evalúa tus avances con frecuencia semanal, o incluso a diario, dependiendo de tu meta.
4-Se optimista-realista.
Cuando te planteas una meta, se pone en marcha el pensamiento positivo sobre la probabilidad de conseguirlo. Confiar en tu habilidad para tener éxito es muy útil para generar y mantener tu motivación.
Pero hagas lo que hagas, no subestimes lo difícil que puede ser conseguir lo que te has propuesto.
La mayor parte de los objetivos requieren tiempo, planificación, esfuerzo y persistencia. I
nvestigaciones muestran que pensar que las cosas se consiguen fácilmente y sin esfuerzo te dejan sin armas para afrontar el camino y aumenta significativamente las probabilidades de fracaso.
5-Concéntrate en mejorar, más que en ser bueno.
Confiar en tu habilidad para conseguir objetivos es importante, pero es más importante confiar en que puedes tener esa habilidad.
Muchos de nosotros pensamos que nuestra inteligencia, nuestra personalidad y nuestras aptitudes físicas están fijadas y no importa lo que hagamos, no las mejoraremos.
Así nos centramos en objetivos relacionados con nosotros más que desarrollar y adquirir nuevas habilidades.
Afortunadamente, décadas de investigación sugieren que la creencia de que las habilidades son estáticas es errónea, las habilidades de todo tipo son muy flexibles.
Aceptar el hecho de que es posible el cambio se pueden valorar mejores opciones y alcanzar tu potencial.
Las personas cuyos objetivos son mejorar, más que ser bueno, toman las dificultades con calma y aprecian el camino más que llegar al destino.
6- Ten agallas. 
Voluntad de comprometerte con objetivos a largo plazo, y persistir ante la dificultad. Estudios muestran que la gente valiente obtiene mayor nivel educativo y mejores calificaciones.
El esfuerzo, la planificación, la persistencia y buenas estrategias son lo que realmente te lleva al éxito.
Aceptar esto no sólo te ayudará a ver tus objetivos con mayor precisión, sino también tener más confianza y agallas.
7- Fortalece tu fuerza de voluntad como un músculo. 
El autocontrol es como cualquier otro músculo en tu cuerpo, cuando no lo ejercitas se debilita, pero cuando lo ejercitas de forma regular se hará más fuerte y capaz de ayudarte a conseguir tus objetivos.
Asume un reto. No tomar más aperitivos ricos en grasa, hacer 100 abdominales al día, ponerte recto cuando te des cuenta de que estás encorvado, intentar aprender una nueva habilidad.
Comienza sólo con una actividad, y elabora un plan de respuesta para cuando comiences a encontrar algún problema. (Si se me antoja un bocadillo, comeré una pieza de fruta o tres piezas de frutos secos).
Será difícil al principio, pero cada vez será más facil, esa es la clave.
A medida que tu fuerza sea mayor, puedes incorporar más metas y avances en tu sesión de autocontrol.
8-No tientes a la suerte.
No importa lo fuerte que haya conseguido ser tu fuerza de voluntad, es importante tener en cuenta el hecho de que este hecho es limitado y si la sobrecargas puedes llegar a agotarla.
No te propongas dos metas de una vez, si puedes evitarlo (como dejar de fumar y empezar una dieta al mismo tiempo).
Y no te pongas en peligro, mucha gente sobrevalora su resistencia a la tentación y se exponen a muchas situaciones donde las tentaciones abundan.
Las personas con éxito saben que no deben convertir una meta en algo más difícil de lo que por si ya puede ser.
9-Céntrate en lo que harás y no en lo que no harás. 
Quieres conseguir perder peso, dejar de fumar, o poner un límite a tu mal genio?
Planifica cómo vas a reemplazar malos hábitos por buenos, más que centrarte sólo en los malos hábitos.
Investigaciones relativas a la supresión de pensamiento (ej. No pienses en osos blancos”) han mostrado que intentar evitar un pensamiento hacen que esté más presente.
Lo mismo ocurre cuando se trata de un comportamiento, intentar no tener un mal hábito puede fortalecerlo más que romperlo.
Si quieres cambiar tu modo de hacer algo, pregúntate, qué harás? Por ejemplo si estás intentando mantener la calma quizá debas plantearte “si comienzo a enfadarme, respiraré profundamente tres veces para calmarme”.
Utilizando la respiración profunda en lugar de centrarte en tu ira, tu mal hábito se irá debilitando hasta desaparecer por completo.

Dinero, dinero y más dinero: un gráfico inquietante

Dinero, dinero y más dinero: un gráfico inquietante

Publicado por Maxi Etiquetas: , , ,
Hace un tiempo vi un gráfico donde se comparaban los tamaños relativos de unas cuantas estrellas diferentes, desde nuestro sol a Sirio, Aldebarán, etc.
La diferencia entre la más pequeña y la más grande de la lista era tan descomunal que habían hecho varios gráficos en el que las ordenaban de menos a mayor.
La última y mayor estrella de cada gráfico era la primera y más pequeña del siguiente; al ver el conjunto de todos los gráficos uno se hacía una idea aproximada de la enorme diferencia de magnitud entre las distintas estrellas que pueblan nuestro universo.

Por algún motivo tuve la ocurrencia de hacer algo similar, pero representando cantidades de dinero.

Pensé que podría ser curioso comparar gráficamente lo que habían costado algunas construcciones o proyectos emblemáticos, los enormes costes de una guerra, las fortunas de los más ricos del mundo…
Pronto me di cuenta de que tendría que recurrir al mismo sistema que había visto usar para comparar estrellas. La diferencia entre las cantidades que iba introduciendo era tan inmensa que, si las hubiese representado todas en un mismo gráfico, las primeras serían virtualmente invisibles.

El resultado es curioso. Nuestro cerebro no puede representar cantidades de miles de millones de nada, sean personas, euros o dólares. Incluso si nos presentan las cantidades como barras de altura variable, resulta difícil hacerse una idea de las cantidades que se manejan en el mundo.

He introducido todo tipo de datos económicos, desde la fortuna de Bill Gates hasta el coste de las guerras mundiales, pasando por lo que cuesta un portaaviones. Resulta inevitable hacer algunas comparaciones.

La primera barra de cada gráfico es la última del anterior:

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El gráfico completo es este, y puede verse a tamaño real pinchando sobre él:

15 formas para crear una hora de tiempo extra al día… para la soledad

15 formas para crear una hora de tiempo extra al día… para la soledad

00:09 en crecimientomeditaciónpaz interior de Admin

Adaptado un artículo de Leo Babauta.

Un problema de nuestras complejas vidas hoy día es que muchos nunca encontramos tiempo para estar solos, en paz, sin que nos bombardeen ruido e información. No hay tiempo para la soledad y la contemplación silenciosa, y como resultado, vivimos estrés, ansiedad y depresión.

Encuentra tiempo cada día para estar solo, por tu propia salud mental, robando pequeños tiempos de otras áreas de tu vida.

Este tiempo dará grandes frutos a la larga. Desarrollarás una mayor presencia, la habilidad de reflexionar sobre tu vida, de lo que ha sucedido en las últimas 24 horas, la semana pasada, el año pasado, puedes mejorar lentamente, y sentirse feliz de estar haciendo esto.

 

Encontrar el tiempo para la soledad es extremadamente importante, y sin embargo es un área que generalmente descuidamos. No me refiero al tiempo que pasas sólo viendo televisión o navegando por Internet, leyendo o viendo las noticias. Estas actividades no tienen nada de malo, pero no conducen a la contemplación, a conocerte a ti mismo, a reflexionar lo que has vivido últimamente, a pensar en tus sueños.

Aprender a pasar tiempo en una soledad silenciosa también es difícil. En un principio, probablemente es mejor hacerlo en pequeñas dosis, si puedes hacerlo por 20 ó 30 minutos para empezar, está bien. Aprende a luchar contra el impulso de ver la televisión, encender la computadora, tocar música o leer. Es difícil, pero vale la pena.

A continuación encontraras algunas ideas para recapturar una hora de tiempo extra al día, tomando el tiempo de otras fuentes, para poder tener soledad. Estos son remedios temporales… maneras en las que puedes encontrar ese tiempo durante los siguientes 30 días, después podrás encontrar otras formas de simplificar tu vida para que cuentes con este tiempo permanentemente. Utiliza estos 30 días, en parte, para pensar acerca de las complicaciones presentes en tu vida, las cosas que quizá quieras eliminar para liberar tiempo para cosas más importantes, como tus sueños, tus seres amados, tus pasiones, y para la soledad.

  1. Televisión. No estoy haciendo una campaña contra de la televisión, y tampoco digo que te deshagas de ella. Yo veo televisión. Y aunque eliminé la televisión por cable de mi vida, no te estoy sugiriendo que hagas lo mismo. Ese es un remedio temporal, recuerda… trata de reducir una hora del tiempo que vez televisión, sólo por 30 días. Quizás descubras que disfrutas de ver menos televisión, cada persona es diferente.
  2. Internet. De nuevo, no estoy diciendo que dejes de usar el Internet. Sólo reduce una hora el tiempo que lo utilizas, por 30 días. Asegúrate de utilizar esos 60 minutos para la soledad y la contemplación.  Reducir tu uso de la Internet te forzará a utilizar el tiempo que utilizabas navegando en Internet más productivamente… aún puedes hacer las cosas que te gusta hacer, pero necesitas hacerlas de una manera más focalizada.
  3. Levántate más temprano. Anteriormente, he mencionado los beneficios de levantarse temprano, y cómo hacerlo, y uno de sus beneficios, para mí, es el tiempo de silencio que tengo para mí. Me gusta utilizar este tiempo para escribir, para hacer ejercicio, y para la contemplación. Trata de levantarte una hora antes, sólo por 30 días. O si esto no funciona para ti, acuéstate una hora más tarde. Cualquiera de las dos funciona bien.
  4. Correo electrónico. Si el correo electrónico consume una parte importante de tu tiempo, trata de iniciar una ‘dieta’ de correo electrónico. Asígnate sólo 30 minutos, una vez al día, para enviar correos. Ve si te es posible abstenerte de enviar correos en otros momentos. Recuerda que esto es sólo por 30 días… después de eso, si quieres volver a enviar correos todo el día, puedes hacerlo.
  5. Deja de ir de compras. Una vez más, ¡esto es solamente temporal! Pero si también estas intentando reducir su deuda o ahorrar, ésta puede ser una buena solución permanente. Sólo inténtalo por 30 días. Elimina todas las compras, excepto las esenciales. Todo lo demás, o no en una lista a 30 días, que te permita pensar si lo necesitas.
  6. Sal temprano de trabajar. Si tu trabajo lo permite, sal temprano. Si tienes un jefe inteligente, lo único que le importará es que estés haciendo tu trabajo – no cuánto tiempo pasas en la oficina. Así que de verdad enfócate en hacer el trabajo esencial dentro del tiempo que tienes, y sal una hora antes.
  7. Llega tarde a trabajar. Este es el reverso de la sugerencia anterior. Repito, esto es sólo si tu trabajo lo permite.
  8. Tómate más tiempo para comer. A veces es más fácil tomar un poco de tiempo extra a la hora de la comida, en vez de llegar tarde o salir temprano. Si tienes 90 minutos para comer, usa 30 para tus alimentos (lleva un lunch a la oficina) y utiliza los otros 60 minutos para estar solo.
  9. Deja de digerir las noticias. ¿Te encantan las noticias? He mencionado anteriormente que no he visto noticieros, o leído periódicos, o visto las noticias en Internet por un par de años. Es posible hacer esto. Descubre si puedes dejar de leer periódicos, o ver los noticieros, sólo por 30 días. Después de eso, puedes volver a hacerlo.
  10. No hagas nada después del trabajo. Si tienes compromisos sociales después del trabajo, o juntas de negocios, o cualquier otra cosa, dejar de hacer estos planes por 30 días y utiliza este tiempo para la soledad.
  11. Falta a tus compromisos cívicos. ¿Eres voluntario, participas en una organización, o eres miembro de algún grupo? Falta las juntas y otras funciones por un mes. La organización no se desplomará sin ti… incluso si eres el presidente, puedes pasar las riendas a tu vicepresidente temporalmente.
  12. Elimina las lecturas que no sean esenciales. Elimina la lectura de revistas y de algunos libros (a menos que resulte esencial) para darte algo de tiempo extra. Esto puede incluir la lectura de periódicos y del Internet, si no implementaste los consejos anteriores.
  13. Minimiza tu recreación. Fiestas, bebiendo con amigos, participar en deportes, videojuegos… sea como sea que pasa su tiempo libre, quizás puedas reducir esto un poco.

Recuerda utilizar cualquier tiempo que puedas liberar para la soledad y la contemplación, no para ver más televisión.

¿Tienes cualquier otro consejo para liberar algo de tiempo? ¿O te gustaría compartir tus experiencias acerca de la soledad? Haznos saber tus comentarios.

LOS MAPUCHES

Mapuches

De Wikipedia, la enciclopedia libre

 

«Araucano» redirige aquí. Para otras acepciones, véase Arauca.
Mapuche
Araucanian husband and wife.jpeg
Matrimonio Mapuche circa 1890.
Ubicación Bandera de Argentina Argentina
Bandera de Chile Chile
Población total 900.000
Idioma Mapudungun
Español
Religión Cristianismo
Religión mapuche
Etnias relacionadas Picunche, huilliche, pehuenche, argentinos, chilenos

Los mapuches (< mapudungun mapu, «tierra», che, «gente»: «gente de la tierra») son un pueblo originario sudamericano que habita el sur de Chile y el suroeste de Argentina.

A la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI, habitaban entre el valle del Aconcagua y el archipiélago de Chiloé, en el actual territorio chileno. Las parcialidades septentrionales, llamados «picunches» por los historiadores, se hallaban parcialmente bajo el dominio o influenciados por el Imperio inca, pero quienes vivían en el territorio al sur del río Biobío eran totalmente independientes y se opusieron a los españoles en la llamada Guerra de Arauco, donde mostraron un destacado dominio del caballo, el cual fue un importante factor en el desarrollo de su cultura. Entre los siglos XVII y XIX, los mapuches se expandieron al este de los Andes, de forma violenta en unos casos y pacífica en otros, en un proceso que significó la aculturación de los tehuelches y otros grupos de cazadores nómadas.

A fines del siglo XIX, los estados argentino y chileno ocuparon los territorios habitados por mapuches autónomos mediante operaciones militares llamadas «Conquista del Desierto» y «Pacificación de la Araucanía», respectivamente.

En los siglos XX y XXI, han vivido un proceso de asimilación a las sociedades dominantes en ambos países y existen manifestaciones de resistencia cultural y conflictos por el reconocimiento de derechos y la recuperación de autonomía.

La economía de caza y horticultura del siglo XVI dio paso a una economía agrícola y ganadera en los siglos XVIII y XIX, para convertirse en campesinos, luego de la radicación forzosa en terrenos asignados por los gobiernos de Chile y Argentina, que, con el paso del tiempo, ha conducido a una gran subdivisión de la propiedad y la migración hacia las ciudades de las generaciones más jóvenes, de modo que la población mapuche actual es mayoritariamente urbana, aunque vinculada a sus comunidades de origen. Los mapuches enfrentan discriminación racial y social en sus relaciones con el resto de la sociedad y según estadísticas censales, un número significativo de ellos vive en la pobreza.

Se les conoce también como araucanos,[1] [2] [3] nombre que predomina en la historiografía para el período que abarca desde los primeros contactos con los españoles hasta el siglo XIX, aproximadamente.

Contenido

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[editar] Etimología

Fotografía de 1897, tomada por el geógrafo Hans Steffen Hoffman.

El nombre mapuche, o mapunche, significa en su lengua «gente de la tierra» (es decir, «nativo»), en oposición a los extranjeros arribados desde Europa y sus descendientes, llamados «wingka», y a quienes han adoptado su forma de vida. En algunas zonas, se usan los términos mapuche y mapunche con leves diferencias de significado. Hasta el siglo XVIII, también habría existído entre los integrantes de esta etnia la autodenominación reche, «gente verdadera».[4]

El nombre «araucano» deriva de Arauco, nombre que para los españoles tenía la tierra que habitaban, cuya etimología es incierta.[5] Se ha postulado que «Arauco» podría derivar de una castellanización de la palabra mapuche Ragko, «agua gredosa», que los conquistadores habrían usado para los habitantes de un sitio llamado así y que luego se habría extendido a todos los restantes pueblos del área;[6] otra teoría manifiesta que procedería de la palabra quechua awqa, «salvaje» o «rebelde»,[5] «enemigo», que les habría sido dada por los incas o por los españoles; según los cronistas, los incas ya habían denominado como purumauca a la población que habitaba el sur del río Cachapoal, y los españoles sólo habrían adoptado la denominación «auca» para referirse a ella.

Los mapuches rechazan el uso del nombre «araucano», porque les fue otorgado por sus enemigos. Luego la palabra awka fue adoptada por los mapuches con el significado de «bravo»,[7] o «indómito», «salvaje».[8]

[editar] Origen y migración

Artículos principales: Origen de los mapuches y Expansión mapuche

El origen de los mapuches no se conoce con mucha certeza. Sin embargo, se sabe que hacia el siglo V de nuestra era ya existían manifestaciones culturales que pueden rastrearse hasta la época actual. Se mencionan como posibles antecesores de los mapuches a los grupos creadores de las culturas Bato, El Vergel, Llolleo y Pitrén.

Sobre su más reciente presencia en territorio Chileno, se sabe que, debido a la presión ejercida por los españoles, y en un largo proceso de migración a través de los pasos de la cordillera de los Andes y de transmisión cultural, entre los siglos XVII y XIX colonizaron los territorios ubicados al este de la Cordillera:[9] el Comahue, gran parte de la región pampeana, y el norte de la Patagonia oriental, tierras hasta entonces ocupadas por diversos pueblos no mapuche. De tal modo fueron mapuchizados, no siempre en forma pacífica, los «pehuenches antiguos» y las parcialidades septentrionales de los tehuelches.

[editar] Composición, ubicación y distribución

Retrato de mujeres mapuche dibujado por el expedicionario Dumont D’Urville en 1842.

[editar] En Chile

Según el Censo de Chile de 2002, 604.349 personas en Chile se declaran pertenecientes al pueblo mapuche, aproximadamente un 4% de la población total, que representan el 87,3% de la población indígena. Viven principalmente en la Araucanía (33,6%) y la Región Metropolitana (30,3%) y en menor cantidad en las de Biobío (8,8%), Los Lagos y Los Ríos (16,7% las dos sumadas).

Sin embargo, el Censo de 1992 había registrado 932.000 mapuches (mayores de 14 años; si se incluían a los menores de esa edad, esta cifra ascendía a 1.281.651 personas).[10] Esta reducción de un 30% de la población mapuche en una década se ha intentado explicar con diversos argumentos: algunos sostienen que se trata de un genocidio estadístico,[11] otros, que se trata de un genocidio burocrático con el fin de deslegitimar las peticiones indígenas,[12] mientras que algunos sostienen que la diferencia se debe al cambio de las preguntas del censo, sin consecuencias socio-políticas. Según varias ONGs, la población mapuche estimada actualmente en Chile es de entre 800.000 a 1.400.000 de personas, dependiendo de si se incluyen o no a quienes no conservan su cultura ni reconocen su herencia. Así, por ejemplo, la encuesta CASEN contabilizó a 625.005 mapuches en 2006.[13] Organizaciones indígenas estiman en un millón y medio el número de mapuches en Chile.[11]

[editar] En Argentina

A partir de la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005, llevada cabo por el estado argentino a través del Instituto Nacional de Estadística y Censos, se calculó que casi 105.000 personas son las pertenecientes o descendientes en primera generación del pueblo mapuche. El 73% de ellas vive en las provincias de Chubut, Neuquén y Río Negro.[14]

Según la ECPI, se autorreconocieron 78.534 mapuches en las provincias de Chubut, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego, de los cuales 13.237 vivían en comunidades indígenas. En la Ciudad de Buenos Aires y los 24 partidos del Gran Buenos Aires se autorreconocieron como mapuches 9.745 personas. En el resto de la provincia de Buenos Aires y en La Pampa lo hicieron 20.527 personas, ninguno de los cuales residía en comunidad. El total del país dio como resultado 113.680 personas que se autorreconocieron mapuches, viviendo 13.430 de ellas en comunidades.

Durante la preparación del Censo argentino 2001, representantes del pueblo mapuche realizaron críticas sobre su diseño y realización por no garantizar una participación adecuada de los pueblos originarios, reproducir el estereotipo prejuicioso de «el indígena», subestimar la migración mapuche hacia las ciudades y apoyarse en funcionarios que incumplían los compromisos jurídicos y políticos.[15] La Comisión de Juristas Indígenas en Argentina (CJIA) presentó un recurso de amparo en el que solicitaba la postergación del Censo 2001, alegando que no había tenido participación en las condiciones establecidas por el Convenio 169 de OIT y el artículo 75, inciso 17, de la Constitución Nacional. La controversia llegó a desencadenar una toma de las instalaciones del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) por parte de representantes de las los pueblos originarios. Al realizarse el Censo 2001, en algunas provincias hubo participación directa de censistas y capacitadores indígenas. Sin embargo muchos niegan su validez.[16] Contrariando las cifras del INDEC, una publicación oficial del gobierno argentino informó que existían 200.000 miembros mapuche viviendo en su territorio.[17] En cambio, otras fuentes no oficiales hablan de 90.000[18] y 200.000.[19] La propia comunidad mapuche difiere mucho del censo realizado por el INDEC y estima que la población mapuche en Argentina es de 500.000 personas.[11] [20] Cálculos de 19982000 estimaron que vivían en Argentina hasta 300.000 mapuches, de estos, unos 70.000 se encontraban en Neuquén.[21] Las cifras más altas llegan a 4.000.000 de descendientes mestizos de mapuche en Argentina.[22] La crítica mapuche sobre la metodología censal fue similar a la que se realizó contra el gobierno chileno.[23] Basándose en la encuesta del ECPI, las poblaciones de las provincias de Neuquén y Chubut son un 7% y 5% de origen mapuche, respectivamente.[24]

Dentro de la provincia de Buenos Aires, en los partidos de General Viamonte (Los Toldos) y de Rojas, a 280 y 220 km al oeste de Buenos Aires, respectivamente, existe una comunidad mapuche semiaculturada descendiente del boroano Ignacio Coliqueo.[25] [26] En esa comunidad ya no se practica la Rogativa y sólo algunos hablan mapudungun, sin embargo, han comenzado un proceso de recuperación de sus raíces mapuche y una de las tres escuelas primarias de la comunidad enseña el idioma mapuche.[27]

La Confederación Mapuche Neuquina, creada en 1970, agrupa a las comunidades rurales mapuche de la provincia del Neuquén, sus autoridades son electas en un trahun («parlamento») cada dos años.[28]

Particularmente importante es su presencia en el Parque Nacional Lanín, donde habitan entre 2.500 y 3.000 mapuche en 7 comunidades (Aigo, Cañicul, Cayún, Curruhuinca, Lefimán, Ñorquinko y Raquithue), en territorios que ellos consideran como propios,[29] ocupando unas 24.000 ha.[30]

Lista de comunidades rurales mapuches neuquinas existentes hacia 2003:[31] (véase: Mapa de las comunidades del Neuquén)

(*) comunidades de constitución reciente.

En la provincia de Río Negro, las comunidades mapuches se agrupan en la Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche de Río Negro. A fines de 2002, existían las siguientes comunidades rurales y urbanas:[32] Cañumil; Anekon Grande; Cerro Bandera (Quimey Piuke Mapuche); Quiñe Lemu (Los Repollos); Wri Trai; Tripay Antu; Ranquehue; Monguel Mamuell; Pehuenche (Arroyo Los Berros); Makunchao; Centro Mapuche Bariloche; Trenque Tuaiñ; San Antonio; Los Menucos; Putren Tuli Mahuida; Ngpun Kurrha; Peñi Mapu; Cerro Mesa-Anekon Chico; Lof Antual; Wefu Wechu (Cerro Alto); Cañadon Chileno; Lof Painefil; Cai – Viedma; Fiske Menuco; Kume Mapu; Aguada de Guerra; Tekel Mapu; Carri Lafquen Chico Maquinchao; Laguna Blanca; Río Chico; Yuquiche; Sierra Colorada.

En la provincia del Chubut existe la comunidad Limonao y grupos mestizos de mapuches y tehuelches muy mapuchizados que se autodenominan mapuches-tehuelches, existiendo también cuatro comunidades mapuches-tehuelches en la provincia de Santa Cruz: en Caleta Olivia (Fem Mapu), Río Gallegos (Aitué), en Río Turbio (Willimapu) y en Puerto Santa Cruz (Millanahuel).[33] [34]

Luego de la Conquista del Desierto, los pehuenches virtualmente desaparecieron como pueblo en el territorio argentino, muchos de ellos probablemente cruzaron los Andes hacia Chile. En la provincia de Mendoza, a partir de 2007, grupos pehuenches han comenzado a organizarse eligiendo un werkén («vocero») y conformando dos lof («comunidades») en el departamento Malargüe, que recibieron personería jurídica en 2009:

[editar] Subdivisiones territoriales y etnias aculturadas por los mapuche

Hija del Lonco Quilapán en 1860. Foto aparecida en el anuario de Chile de 1900.

Para los estudios contemporáneos, se suele agrupar a los indígenas de habla mapuche diferentes grupos según el territorio que ocupaban y ciertas diferencias culturales derivadas de esto. Los nombres asignados son deícticos y dados tomando como punto de referencia al grupo mapuche de La Araucanía:

Desde mediados del siglo XVII,[24] cuando la Guerra de Arauco se fue haciendo menos intensa, el comercio entre mapuche y criollos aumentó: Los indígenas empezaron a criar ovejas y vacas que consiguieron en malones; lo mismo sucedió con el contacto con los pueblos de las pampas con los que comerciaban ganado y mercancías, principalmente la sal.[39] El cruce de los pueblos mapuche a las pampas se intensificó a partir del siglo XVIII[40] por las victorias sobre los tehuelches.

El contacto con los españoles fue el principal desencadenante de este proceso. Los europeos ejercieron presión demográfica sobre los mapuche que buscaron otro territorio para exportar la población sobrante. Fue el comercio con los criollos lo que motivó la conquista de otros pueblos para controlar las rutas comerciales. El ganado robado y la sal extraída en la pampa se vendían a los criollos de Chile y Buenos Aires, lo que se logró gracias a otro aporte español: la introducción del caballo. Con el caballo, los mapuche podían cruzar la pampa arriando ganado en relativamente poco tiempo; mientras que con el nuevo modo de vida ganadero los pueblos de las pampas también cambiaron su modo de vida, la población aumentó, lo que motivó la serie de conflictos por los recursos entre las tribus rivales. Esto facilitó la conquista y posterior aculturización por los mapuche.[41] A partir del siglo XVI, gracias al caballo, los tehuelches iniciaron su expansión desde el sur extendiendo su cultura a toda la pampa hacia inicios del 1600. A mediados del siglo XVIII, sin embargo, ese proceso fue detenido por la llegada de los mapuche.[42] La mapuchización se caracterizó por la asimilación y mestizaje del pueblo conquistado y los mapuche de manera gradual, a través de varias generaciones.[43] Hacia 1820, se produjo la mayor migración de mapuche a territorio argentino cuando cerca de 40.000 borogas cruzaron los Andes, producto de la guerra a muerte entre realistas y patriotas en el sur de Chile.[44]

Principales pueblos mapuchizados:

  • Chonos: Vivían al sur de Chiloé, pero al ser capturados por los misioneros y tratantes de esclavos, fueron llevados a las islas y adoptaron el modo de vida huilliche. Se especula que los payospodrían haber sido chonos previamente mapuchizados.
  • Huarpes: Vivían en el Cuyo.
  • Poyas, incluyendo a los vuriloches, luego «poyuche»: Habitaban, y sus descendientes habitan, en las zonas montañosas del sur de la provincia del Neuquén y el noroeste de la provincia de Río Negro, principalmente.
  • Puelche («gente del este»): Nombre que los mapuche daban a los tsonek «patagones o tehuelches» septentrionales, llamados en su propio idioma genanken o gununakena.
  • Ranqueles (rangkülche, «gente de las cañas»): Los ranqueles, sobre todo en tiempos de Calfucurá, fueron los principales protagonistas de las «Guerras contra el huinca» entre 1580 y 1880 en el actual territorio argentino.

Los mapuches llamaron a todos los tsonek, llamados «patagones» por los españoles, con el nombre de chewelche, «gente brava»[cita requerida], debido a la resistencia que opusieron a la expansión mapuche al este de los Andes. Muchos autores[¿quién?] incluyen a los tsonek como una parcialidad mapuche, pero otros[¿quién?] consideran que las diferencias culturales, como por ejemplo las idiomáticas, entre los tsonek eran bastante importantes; del mismo modo, lo cierto es que la relación entre los tsonek y los mapuche fue constantemente belicosa (los tsonek septentrionales, superados en número y tácticas de combate, o debieron replegarse al sur ante la invasión mapuche al Comahue y región pampeana o quedaron aculturados). Hacia 1870, los tsonek libraban feroces combates contra los mapuche en las proximidades del río Chubut, zona que fue el límite meridional de la expansión mapuche.

En el siglo XXI, las subdivisiones son ligeramente distintas. Los nombres están dados casi siempre desde el punto de vista de los mapuche de la IX Región chilena, principalmente de Cautín:

  • En la Argentina, el término mapuchees de uso general, con ocasionales distinciones entre las parcialidades.
  • No existen miembros del pueblo picunche, porque fueron completamente aculturados durante la Colonia, formando en gran medida uno de los substratos originarios de la población del valle central de Chile, pero los mapuche usan el término, en su significado literal, para referirse a una comunidad que habita más al norte que el hablante.
  • En las provincias de Osorno y Chiloé habita el pueblo huilliche. En ocasiones los huilliches de Chiloé prefieren llamarse velichesa sí mismos y a la variante del idioma que usaron hasta fines del s. XIX.
  • En las provincias de Malleco y Cautín se usan los nombres nagche, «gente de abajo» para los habitantes de la Depresión Intermedia y wenteche, «gente de arriba», para quienes habitan en la Precordillera andina; ambas denominaciones tienen una connotación territorial más que cultural.

[editar] Identidades territoriales según los propios mapuche

Artículo principal: Wallmapu

El territorio reivindicado por el pueblo mapuche es conocido como Mapuche Wallontu Mapu o simplemente Wallmapu («tierra circundante» o «tierra que circunda»), el cual se halla dividido en dos partes separadas por el Pire Mapu (cordillera de los Andes):

[editar] Ngulu Mapu

Artículo principal: Ngulu Mapu

El Ngulu Mapu («tierra del Oeste»), parte de Chile, habitado por los nguluches, se extendía desde el río Limarí (desde el río Choapa el territorio era compartido con los diaguitas), por el Norte, hasta la Füta Wapi Chillwe y el Seno de Reloncaví por el Sur, y entre la cordillera de los Andes y el Füta Lafken. El Ngulu Mapu se divide entre los siguientes fütanmapu:[45]

  • Pikun Mapu («tierra del norte»):[46] habitado por los picunches, o gente del norte, ya extintos, entre los ríos Limarí y Biobío. Su población era de aproximadamente 110.000 y 220.000 personas.[47] [48]
  • Nag Mapu («tierra de abajo») o Lelfun Mapu («tierra de los llanos»):[49] habitado por los nagches, abajinos, llanistas o gente de los llanos del Valle Central, entre los ríos Biobío y Toltén. Eran cerca de 227.000 personas en 1545; 45.000 de ellos, guerreros.[50] Fueron los que sostuvieron el mayor esfuerzo bélico, las batallas se centraron en Purén y Arauco. Sus principales rivales eran los wentechescon los que eran frecuentemente confundidos por españoles y criollos.
  • Wente Mapu («tierra de los valles»):[49] habitado por los molulches y wenteches, arribanos o gente de la Precordillera de los Andes en las provincias de Malleco y Cautín al oriente de la cordillera de Nahuelbuta. Eran cerca de 227.000 personas en 1545.[50]
  • Lafken Mapu («tierra marina»):[51] habitado por los lafkenches o gente del mar de la región costera al poniente de la cordillera de Nahuelbuta entre los ríos Biobío y Toltén en la provincia de Cautín y entre las bahías de Mehuín y Corral en la de Valdivia. Pudo tener hasta 500.000 habitantes si se consideran ciertas las fuentes españolas de ejércitos mapuche costeros de 100.000 guerreros.[52]
  • Inapire Mapu (tierra cercana a las nieves o tierra colindante a las nieves) o Wichan Mapu (tierra de cerros):[53] [54] habitado por la gente de la precordillera entre los ríos Biobio y Toltén. Eran cerca de 227.000 personas en 1545.[55]
  • Pewen Mapu (tierra de las Araucarias) o Pire Mapu (tierra de las nieves):[56] habitado por los pehuenches o gente del pehuén en el Alto Biobío y en el sur de la provincia argentina de Mendoza y norte del Neuquén. Eran 40.000 personas.[57]
  • Willi Mapu (tierra del sur):[58] habitado por los huilliches o gente del sur, entre el río Toltén y el Seno De Reloncavi y Chiloé. Su población se estima en 180.000 indígenas en 1535.
  • Futa Willi Mapu o Chawra kawin (“gran territorio del sur” o “junta de la chaura“).[59] La región al sur del río Bueno. Algunos historiadores incluyen como mapuche a los cuncos, por que hablaban mapudungun, eran otras 100.000 personas.[60]

[editar] Puel Mapu

El Puel Mapu (“tierra del Este”), parte de la actual Argentina, habitado por los puelches (en sentido posicional, no histórico), se extiende entre los ríos Cuarto y Diamante, por el Norte, hasta los ríos Limay y Negro por el Sur, siendo su límite oriental el río Salado de Buenos Aires (o hacia 1750 la línea de los fortines y pueblos de San Nicolás de los Arroyos, San Antonio de Areco, Luján y Merlo) y el Ka Füta Lafken y el occidental la Cordillera de los Andes.

Estas dos partes se subdividen en espacios territoriales denominados Fütanmapu, relacionados hasta cierto punto con los butalmapus de la Guerra de Arauco. El Puel Mapu se divide entre los siguientes butanmapus:

  • Rangkül Mapu (tierra de los cañaverales): habitado por los ranqueles, gente de los carrizales o cañaverales al este de los mamulches. Desde principios del siglo XIX absorbieron a los mamulches, chadiches y otros pueblos y su territorio se amplió desde el oeste de Buenos Aires, sur de Santa Fe, sur de Córdoba, sur de San Luis, sureste de Mendoza, toda La Pampa y norte de Río Negro.[62]
  • Chadi Mapu (tierra de los salares): habitado por la gente de la tierra de la sal o salineros, también llamados chadiches, en torno a la Laguna Urre Lauquen en la zona deprimida del sur de la provincia de La Pampa, sus habitantes se diluyeron con los demás.
  • Puel Willi Mapu (tierra del sureste):[63] habitado por la gente del sudeste, los manzaneros o puelches. Corresponde a los territorios del oeste del Chubut y sur de Río Negro en donde se mixogenizaron mapuche, pehuenches y tehuelches.

Entre todos que hablaban mapudungun y que vivían en las Pampas se sumaban hasta 150.000 personas antes de su sometimiento por las tropas argentinas.[64]

Nota: Los mapuche nunca fueron una Nación unida, sino más bien una serie de tribus que hablaban un idioma común. El concepto de Nación empezó a surgir hacía fines del siglo XIX durante el proceso de conquista por los gobiernos chileno y argentino.[65] [66]

[editar] Historia

[editar] Periodo agroalfarero

Los mapuche fueron nucleándose a partir de una serie de culturas previas, desde el Paleoindio. Algunas de las primeras teorías los situaban apareciendo desde la actual Argentina, abriendo una cuña entre Huilliches y Picunches. Sin embargo, otras teorías posteriores han propuesto su origen en el propio territorio chileno. Según esta “teoría autoctonista”, su cultura derivó de otras culturas amerindias autóctonas anteriores. Actualmente, el origen de los mapuche es un asunto que aún no ha sido resuelto.

[editar] Expansión inca

Representación de Guamán Poma de Ayala sobre un enfrentamiento entre un grupo de indígenas del actual Chile (izquierda) y el capitán Apu Camac Inca.

Durante su reinado, Túpac Inca Yupanqui realizó una expedición que inició recorriendo el Collao, Cochabamba y Tucumán. De Charcas se dirigió al sur y conquistó a los diaguitas de los valles transversales y a parte de las poblaciones picunches, (grupo mapuche septentrional) que habitaban el Valle de Chile (el actual valle del Aconcagua o el valle del Mapocho) y algunas comarcas ubicadas al sur de él, fijándose así los límites del Imperio Inca, en una zona que convencionalmente los historiadores y la arqueología extienden hasta el río Maule.

El Inca Garcilaso de la Vega, en su libro Comentarios Reales de los Incas, el español Alonso de Ercilla en el poema épico La Araucana y los cronistas Vicente Carvallo y Goyeneche y Jerónimo de Vivar, relatan la expedición Inca hacia el río Maule y su encuentro con los promaucaes. Los incas sometieron algunos pueblos del Valle de Chile quienes les pagaron tributos. En esta campaña al sur se libró una guerra entre 20.000 incas de Yupanqui y 20.000 mapuche, al sur del Maule. El subgrupo picunche conocido como promaucaes por los españoles, enterados de la venida de los Incas se aliaron con los subgrupos Antalli, Pincu y Cauqui. Los incas enviaron parlamentarios para que los promaucaes reconocieran a Túpac Inca Yupanqui como soberano. Los incas llamaban promaucaes o purumaucas o purum aucca, a las poblaciones que no estaban sometidas a su imperio.

Los promaucaes decidieron dar batalla y se enfrentaron por tres días con los incas. Este suceso se conoce como Batalla del Maule.[67] El enfrentamiento produjo gran cantidad de muertos en ambos bandos, sin que ninguno de los ejércitos resultara vencedor. Al cuarto día decidieron no enfrentarse. Los promaucaes se retiraron del campo de batalla cantando victoria. Los incas habrían evaluado perseguirlos para continuar con la batalla o asegurar lo que ya había sido conquistado. Finalmente decidieron no tratar de continuar la conquista, sino fortalecer sus posiciones y administrar los territorios ya conquistados al norte, donde los nuevos pueblos vasallos aceptaron de buen grado el dominio y obtuvieron ventajas de él.

Aunque la arqueología no ha encontrado evidencia de que haya existido una presencia Inca al sur del Río Maule, también cabe mencionar que existen algunas crónicas españolas que indicarían que en esta expansión u otra posterior, se habría producido una hipotética última expansión o invasión más al sur, hasta el río Biobío; la que habría sido realizada por fuerzas incaicas durante el gobierno de Túpac Inca Yupanqui, o de Huayna Cápac. Las crónicas mencionadas son el Informe de Miguel de Olaverría, p. 24: «Conquistaron, los peruanos, y sujetaron todos los indios que había hasta el gran río de Biobío (VIII región de Chile), como hoy se ve haber llegado hasta el dicho río por los fuertes que hicieron en el cerro del río Claro, donde pusieron y tuvieron frontera a los indios del estado (de Arauco) con quienes tuvieron muchas batallas»; y la crónica del padre Anello Oliva en su “Historia del Perú” (publicada en una traducción al francés) «qu’il soumit jusqu’a la vallée d’Arauco, où il passa l’hiver, après y avoir fait construire quelques forts. Il soumit ensuite les provinces de Chillhue et de Chillcaras (que sometió hasta el valle de Arauco, donde pasó el invierno, después allí haber hecho construir algunos fuertes. Sometió a continuación las provincias de Chillhue y de Chillcaras. Sin embargo, los historiadores indican que la historia de las conquistas de los incas más allá del río Maule, referida en su conjunto, sólo se basan en lo indicado por cronistas que realizaron crónicas escritas generalmente con poco discernimiento y que raras veces se concuerdan entre sí.[68] Las crónicas[cita requerida] mencionan que luego por los años de 1520, cuando falleció el inca Huayna Cápac, y sus dos hijos, Huáscar y Atahualpa, se disputaron el Imperio en una encarnizada guerra civil, hizo que se debilitara el ejército Inca en territorio mapuche; lo cual los habría forzados a abandonar sus posiciones y a replegarse al norte para defender en mejores condiciones su territorio conquistado.

[editar] Llegada europea al territorio mapuche

Machis (chaman mapuche).

Décadas más tarde, los conquistadores españoles abatieron al Imperio Inca y, posteriormente, también intentaron someter a los mapuche, cuya población se estimaba entre 725.000 y 1.540.000 en esos tiempos.[69] Sin embargo, la resistencia de los mapuche llevaría a un prolongado conflicto conocido como la Guerra de Arauco. Así, personajes como Lautaro (destacado líder militar mapuche, hecho prisionero de niño por los españoles, sirvió a Pedro de Valdivia como paje) y más tarde la sublevación de Pelantaro en la década de 1590, llevarían a fijar la frontera militar entre españoles y mapuche en el río Biobío. El desastre de Curalaba, en 1598, donde perdió la vida el gobernador Martín Óñez de Loyola, marca la derrota de las fuerzas ibéricas en territorio mapuche.

El poema épico La Araucana (1569, 1578 y 1589) del conquistador español Alonso de Ercilla, dedicada al Rey Felipe II, es una epopeya que destaca la resistencia realizada por el pueblo mapuche.

Los grupos ubicados entre los ríos Biobío y el Toltén lograron resistir con éxito a los conquistadores españoles en la llamada Guerra de Arauco, una serie de batallas que duró unos 500 años, con largos periodos de tregua.

… como no fueran de tres naciones, Pijaos, Taironas y Araucos, que son las tres naciones de la gente más valiente de las indias…

Viaje del Mundo, Pedro Ordóñez de Ceballos (c. 1555-1634)

En los siglos siguientes, los españoles fueron cautelosos en adentrarse en territorio mapuche. En un comienzo lo hicieron a través de misiones religiosas (pacíficas) lideradas por el padre Luis de Valdivia en la llamada Guerra Defensiva, que no dio resultados, dando paso a los “parlamentos”. En estos encuentros ambos bandos intercambiaban regalos y firmaban pactos que juraban respetar.

Fue así como, en el Parlamento de Quillín, en 1641, se acordó[cita requerida] terminar con la guerra y fijar la frontera en el río Biobío, con el consiguiente despoblamiento de las ciudades españolas al sur de este; los mapuche prometieron liberar a los cautivos y a hacer frente a enemigos de la Corona. Posteriormente se celebraron otros parlamentos[cita requerida], con aprobación del Rey de España; en que se reiteraba el reconocimiento de la independencia de los mapuche frente a la Corona española, y las partes se comprometían a dejar de lado las acciones bélicas. Estos tratados fueron reconocidos[cita requerida] por el gobierno republicano del Director supremo Ramón Freire en Tapihue, el 7 de enero de 1825 en el Parlamento General de Tapihue. En sus artículos 18 y 19 se reconoce la soberanía mapuche sobre los territorios comprendidos al sur del Bío Bío.

[editar] Independencia y construcción de los Estados de Chile y Argentina

[editar] En Chile

Dibujo de mapuches de Giulio Ferrario publicado en Milán en 1827

Durante la Guerra de Independencia de Chile, lo más habitual fue que los mapuche tomaran partido por los realistas,[cita requerida] aunque no participaron mucho de las batallas, porque estas tuvieron lugar fuera de su territorio. Después de su independencia de España, Chile siguió una política de no agresión y cautela. Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XIX, se ideó[cita requerida] un plan de expansión estatal sobre el territorio mapuche. Por esa misma época se produjo el nombramiento por parte de los principales loncos del Ngulumapu (“territorio occidental”, Chile) de Orélie Antoine de Tounens como Rey de la Araucanía dando lugar al Reino de la Araucanía y la Patagonia el 17 de noviembre de 1860.

Así, de 1861 a 1883, el ejército chileno ensayó diferentes estrategias, desde las alianzas con clanes enemigos entre sí, hasta la guerra, pasando por el soborno a base de bebidas alcohólicas. Las operaciones militares estuvieron fundamentalmente a cargo de Cornelio Saavedra (militar chileno nieto del presidente de la Primera Junta de Gobierno argentina instalada el 25 de mayo de 1810), que culminaron con el completo sometimiento de los mapuche en 1883. A todo este proceso se le dio el eufemístico nombre de Pacificación de la Araucanía.

En diciembre de 1866, el Congreso chileno aprobó una ley que reconocía los derechos propietarios de los mapuche en el “Territorio Indigena”, creando una Comisión de peritos – la Comisión radicadora de Indígenas- cuya misión era deslindar las posesiones indígenas. De acuerdo a esa ley,[cita requerida] aquellas tierras donde los mapuche no pudiesen probar posesión serían consideradas tierras baldías, por tanto fiscales de acuerdo al artículo 590 del Código Civil de 1857. La constitución de la propiedad, de acuerdo a la ley de 1866, solo pudo realizarse tras el triunfo militar chileno en 1883, tras el cual el Estado tomó el control militar de territorio mapuche, y trató las tierras como si fuesen fiscales, contraviniendo el sentido de su propia legislación, y se desconocieron masivamente los derechos propietarios de los mapuche. De esta manera, los mapuche pasaron de controlar[cita requerida] unas 10 millones de hectáreas, a tener que sobrevivir en apenas 500 mil, es decir, en un 5% de su territorio anterior. Por otra parte, las políticas de colonización de las tierras del sur terminaron[cita requerida] por marginarlos, y propiciaron la usurpación irregular de muchas de sus tierras; incluso de las reconocidas en los Títulos de Merced.

[editar] En Argentina

Paralelamente a la “Pacificación”, se llevaba a cabo por el Ejército argentino lo que se denominó la Conquista del Desierto, muy perjudicial para los mapuche. Hubo un primer intento en 1833 que permitió a las tropas argentinas ocupar casi todo el territorio al Norte del río Negro y del Limay e incluso la zona de Valcheta[cita requerida], pero la guerra civil en Argentina permitió que los mapuche y mapuchizados se rehicieran, de modo que a inicios de 1870 estos pueblos realizaban sus correrías casi hasta las inmediaciones de las ciudades de Mendoza, San Luis, Río Cuarto, sur de la provincia de Santa Fe y gran parte de la provincia de Buenos Aires hasta unos 70 km de la ciudad de Buenos Aires. Su derrota fue total a partir de la llamada Conquista del Desierto, iniciada formalmente en 1879 y dirigida por el general Julio Argentino Roca (al año siguiente, en 1880, fue elegido presidente del país).

[editar] El pueblo mapuche desde el siglo XX a la actualidad

[editar] De la reorganización mapuche hasta el Régimen Militar

Lof (comunidad) Mapuche Kuruwinka, en San Martín de los Andes, Neuquén.

En la siguientes generaciones de mapuche, emergieron diferentes organizaciones, tales como la Corporación Araucana de Venancio Coñoepan, Federación Araucana de Aburto Panguilef, la Sociedad Caupolicán y la Unión Araucana de Antonio Chiwailaf. Entre estas organizaciones mapuche existían diferentes posiciones, desde el tradicionalismo hasta el catolicismo asimilacionista, pero todos compartían la idea de recuperar las tierras usurpadas para poder conservar la cultura propia. De esta manera el “movimiento mapuche” ingresó a la escena pública chilena, entremezclándose con la política y sus partidos; aunque siempre conservando su especificidad. Este proceso llegó a su clímax a finales de la década de 1960 y principios de la de 1970.

La crítica radical al statu quo por parte de vastos sectores de la sociedad chilena, permitió a los mapuche incorporarse con sus demandas por la tierra. Fue así como en 1969 comenzaron las tomas de tierras reclamadas por los mapuche en la provincia del Cautín, proceso conocido como “el Cautinazo”.

Grabado de la estatua de Caupolicán, hecha por el escultor Nicanor Plaza.

Con el proceso de Reforma agraria acelerado por el gobierno de Salvador Allende, muchas comunidades mapuche se radicalizaron e iniciaron una inédita recuperación de tierras, al margen de los programas de gobierno. Hacia 1972, los latifundistas afectados se organizaron en los comités de retoma, grupos paramilitares armados que fueron perseguidos por el gobierno mediante la Ley de Seguridad Interior del Estado.

[editar] Régimen Militar y el Acuerdo de Nueva Imperial

La Dictadura Militar fue cruenta en la Araucanía, donde cientos de personas desaparecieron o fueron torturadas. Las organizaciones reaparecieron hacia 1978, como reacción al Decreto Ley 2675 que liquidaba la figura jurídica de la propiedad comunal sobre la tierra, último resguardo sobre sus propiedades, y además la calidad de indígena de sus ocupantes. Surgieron así los Centros Culturales Mapuche, única forma[cita requerida] de organización permitida por la dictadura, que más tarde darían paso a la organización Ad Mapu.

Desde 1978 en aplicación del artículo 25 del decreto ley Nº 2.568, de 1978, se dispuso la ampliación de las tierras indígenas, traspasando a 2.639 indígenas un total de 51 predios agrícolas durante el período, que eran propiedad del Fisco, SAG, ex CORA, CORFO y CONAF, con una superficie total de 113.342,07 hectáreas. Con la aplicación de dicha normativa, desde 1978 a 1990 se entregaron, en total, 69 mil 984 títulos de dominio individual a los indígenas, y en virtud de las demás disposiciones de ese texto legal y las nuevas tierras traspasadas, se completaron 72.931 títulos de dominio.[cita requerida]

En 1989, dirigentes[¿quién?] de diversas organizaciones mapuche se reunieron en Nueva Imperial con el candidato de la opositora Concertación de Partidos por la Democracia Patricio Aylwin Azócar. En ese “parlamento” se acordó que el Estado daría reconocimiento constitucional a los derechos económicos, sociales y culturales de los Pueblos Indígenas, se formaría una Comisión Especial en conjunto con las organizaciones indígenas para elaborar un proyecto de ley indígena. A cambio de esto, las organizaciones indígenas se comprometían a utilizar la vía institucional para canalizar sus demandas.[cita requerida]

[editar] Relación con los gobiernos de la concertación

[editar] El conflicto forestal y el papel del Estado de Chile

Recién comenzada la década de 1990 y vuelta parcialmente la democracia, el Consejo de Todas las Tierras llevó a cabo varias tomas ilegales simbólicas de tierras ancestrales mapuche en manos de privados.[cita requerida] La respuesta del gobierno fue el requerimiento de aplicación de la Ley de Seguridad Interior del Estado, dictada durante la guerra fría por el presidente Gabriel González Videla, lo que terminó con 141 mapuche condenados y con sus derechos políticos suspendidos.

En 1993 se aprobó la Ley de Desarrollo Indígena 19.253. Sin embargo, la nueva institucionalidad que consagraba operó con la cooperación de los principales referentes mapuche hasta que en 1997 sobrevino una nueva crisis. La empresa ENDESA España comenzó la construcción de una segunda central hidroeléctrica en la zona del Alto Bío Bío (con el nombre de Ralco). Algunos[¿quién?] de los mapuche-pehuenche que habitaban la zona se negaron a abandonar sus tierras, amparados en la nueva legislación que exigía la autorización de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) para poder permutar tierras indígenas. Ante la negativa de este organismo gubernamental a aprobar dicha permuta, por ser atentatoria contra los derechos de los pehuenches,[cita requerida] el Presidente Eduardo Frei destituyó al director de la CONADI y a la autoridad ambiental que también se oponía el megaproyecto. De esta manera, se inundaron miles de hectáreas de tierras y sitios sagrados[cita requerida] para el pueblo mapuche-pehuenche de una manera totalmente autoritaria.

Al mismo tiempo, en los valles centrales comenzaba la explotación de las plantaciones forestales sembradas a mediados de la dictadura, en predios que habían sido recuperados por los mapuche durante el gobierno de Allende, pero que posteriormente pasaron a manos de grupos económicos.[¿quién?] Los intereses de las grandes empresas madereras que explotan plantaciones forestales en territorio mapuche; el temor de los agricultores que explotan predios considerados como usurpados por las comunidades mapuche; y el aumento de la violencia hacia fines de los años 1990 en la zona, motivó al Senado a expresar en un informe su preocupación por la grave amenaza a la seguridad jurídica en la zona del conflicto (S 680-12). Sin embargo este informe ha sido[¿quién?] cuestionado[cita requerida] ya que contiene declaraciones de más de 15 agricultores afectados y sólo de un representante mapuche y porque el informe no ahonda en las causas del conflicto.

[editar] La desarticulación de la CAM y el escalamiento violento de la Protesta Social Mapuche

Durante el gobierno de Ricardo Lagos la respuesta estatal al conflicto mapuche, adquirió dos principales vías. Por un lado a través de la aplicación de la ley contra las acciones ilegales y violentas de los activistas mapuche, cuyo momento más critico ocurrió en 2002, durante una ocupación ilegal de tierras en el Fundo Santa Alicia en la comuna de Ercilla, Provincia de Malleco, el joven comunero Alex Lemun Saavedra perdió la vida por la acción de Carabineros de Chile, quienes hicieron uso de escopetas antimotines cargada con balines de plomo. Por otro lado, mediante una operación de inteligencia llamada “Operación Paciencia” dirigida desde la Sub Secretaría del Interior presidida por Jorge Correa Sutil se sindicó a la Coordinadora de Comunidades en Conflicto Arauco-Malleco, como una organización de carácter terrorista y fue perseguida como tal, encarcelándose a sus dirigentes. Ejemplos paradigmáticos de estos juicios fueron el llamado “Caso Loncos” -donde los Lonkos Pascual Pichun y Aniceto Norin fueron condenados a 5 años y 1 día de prisión por “amenaza de incendio terrorista” y el “Caso Puluco-Pidenco” -donde cuatro comuneros fueron condenados a 10 años y un día de prisión por “incendio terrorista”.

Estos juicios han sido denunciados por la Organización de Naciones Unidas, a través de su Relator Especial para Pueblos Indígenas Rodolfo Stavenhagen, y por organizaciones como Amnistía Internacional, que los denuncian como juicios que presentan una legalidad cuestionable. Los hechos fueron denunciados a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por infracción al debido proceso, entre otras razones, consagrado en la Convención Interamericana de Derechos Humanos. Este órgano decretó la admisibilidad de la denuncia.[70]

Por su parte, en marzo de 2007, el Comité de Derechos Humanos, órgano encargado de la supervigilancia del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966, en sus observaciones al informe de Chile, también denunció las prácticas criminalizadoras contra el movimiento social mapuche. En este sentido, instó al Estado chileno a modificar la Ley N° 18.314 (conocida como ley antiterrorista). Además, en relación a los artículos 1 y 27 del Pacto, el Comité lamentó la información de que las “tierras antiguas” continúan en peligro debido a la expansión forestal y megaproyectos de infraestructura y energía, expresando que el Estado chileno debía realizar todos los esfuerzos posibles para que sus negociaciones con las comunidades indígenas lleven efectivamente a encontrar una solución que respete los derechos sobre las tierras de estas comunidades de conformidad con los artículos 1, párrafo 2, y 27 del Pacto, debiendo agilizar los trámites con el fin de que queden reconocidas tales tierras ancestrales, debidamente demarcadas. También exhortó al Estado chileno a efectuar consultas con las comunidades indígenas antes de conceder licencias para la explotación económica de las tierras objeto de controversia y garantizar que en ningún caso la explotación de que se trate atente contra los derechos reconocidos en el Pacto.[71] El 2004 el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales ya había formulado observaciones en el mismo sentido.[72]

En marzo de 2006, 4 de los 9 presos mapuche condenados por ley antiterrorista iniciaron una huelga de hambre indefinida, que alcanzó más de 62 días sin lograr que el gobierno de Michelle Bachelet acceda a revisar el polémico juicio llevado a cabo bajo el gobierno de su antecesor.[cita requerida]

En 2007 muchos grupos mapuche[¿quién?] no han renunciado a sus demandas territoriales y muchas de sus organizaciones[¿quién?] exigen autonomía para sus territorios, devolución de sus tierras y más oportunidades de representación política.[cita requerida] En octubre de 2007 año se[¿quién?] inició una nueva huelga de hambre; que finalizó sin que el gobierno chileno haya dispuesto la mesa de negociación demandada por los huelguistas.

En el año 2008, ejerciendo el cargo de Jefe de Estado Michelle Bachelet Jeria, Matías Catrileo (n. 11 de septiembre de 1985 – † 3 de enero de 2008), estudiante de agronomía, chileno de origen mapuche, muere el 3 de enero de 2008 , cuando una subametralladora Uzi perforó por la espalda el pulmón. Matías Catrileo se encontraba participando de una ocupación ilegal de un fundo de propiedad privada que las comunidades mapuche reclamaban como territorio ancestral, razón por la cual, la fuerza pública fue llamada a actuar.

Tras los hechos el carabinero sindicado como el autor del asesinato fue encarcelado mientras se realizaron las investigaciones pertinentes.[73] Se[¿quién?] han elevado críticas[74] en contra del fiscal militar, José Pinto Aparicio, que investiga la causa por ser el mismo que indagó acerca del asesinato de Alex Lemún el año 2002, que permanece impune, pues la causa fue sobreseída por la Corte Marcial en 2004.[75]

[editar] Reclamo del derecho de autodeterminación

Wenufoye, bandera mapuche usada por el Consejo de Todas las Tierras y otras organizaciones.

La corona de España reconoció hasta cierto punto su autonomía y sólo varias décadas después de que lograran su independencia, los estados chileno y argentino invadieron los territorios que se mantenían independientes y asignaron a los mapuche a “reducciones” (Chile) y “reservas” (Argentina). La población mapuche del siglo XXI es principalmente urbana, pero mantiene vínculos con sus comunidades de origen y subsisten las reclamos de territorio y reconocimiento de su cultura. Varias organizaciones[¿quién?] mapuche están reclamando el reconocimiento del derecho a la autodeterminación que les corresponde en su calidad de pueblos, según reconoce la Carta de Naciones Unidas.[76] Con la adopción de la Declaración de los Derechos e los Pueblos Indígenas por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 13 de septiembre de 2007[77] la comunidad internacional ha reconocido expresamente el carácter de pueblos de los indígenas, como ya lo afirmara el Relator Especial de Naciones Unidas Miguel Alfonso Martínez quien en su estudio encargado por la ONU sostuvo que “no he podido hallar argumento jurídico suficiente para que pueda defenderse la idea de que los indígenas han perdido su personalidad indígena internacional como naciones/pueblos”.[78]

Si bien la amplitud de la autonomía y beneficios reclamados varían entre los distintos sectores mapuche, muchas[¿quién?] de las organizaciones mapuche que la reclaman, la relacionan y la piden de la misma forma que la autonomía obtenida por el pueblo inuit en Groenlandia, desde la década de 1990; o como los beneficios obtenidos por los indígenas de Bolivia a partir de la más reciente elección de un presidente aymara en ese país (Evo Morales). Además organizaciones mapuche como Wallmapuwen han entablado vínculos con el Bloque Nacionalista Gallego (BNG) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), proponiendo replicar el sistema de comunidades autónomas en Chile, así como el reconocimiento de los pueblos indígenas en la constitución (similar caso al reconocimiento de las administraciones y lenguas regionales en España).[79]

También en el mundo de la cultura su causa ha encontrado eco, ese es el caso del escritor internacionalista Asel Luzarraga, recientemente detenido,[80] o la cineasta Elena Varela, que tras estar detenida se encuentra en estos momentos en libertad vigilada,[81] en lo que parece una ofensiva del estado chileno para apagar las voces en defensa de este pueblo indio.[82]

Poseen representación en la UNPO.

[editar] Cultura

Dibujo de un trapelacucha, adorno pectoral hecho de plata y utilizado tradicionalmente por mujeres mapuche.

Su cultura se basa en la tradición oral. La conducta social y religiosa estaba regida por el Admapu (conjunto de antiguas tradiciones, leyes, derechos y normas). Su idioma es el mapudungun, una lengua aglutinante que hasta ahora no se ha relacionado de modo satisfactorio con ninguna otra.[83] Como deporte tradicional tienen el palín o chueca, un deporte que se presenta más o menos parecido al hockey, y en otros tiempos también al linao, especialmente entre los hulliches.

[editar] Organización social

Su organización social estaba basada principalmente en la familia y la relación entre ellas, la familia estaba conformada por el padre, su/s mujer/es y sus hijos. La línea de parentesco más fuerte era la materna. Al no considerarse parientes a los hijos del padre con otras mujeres, no existía el tabú sexual respecto de ellos. Esta creencia, y las conductas que permitía, fue interpretada por los españoles como una práctica generalizada de incesto. Actualmente la poligamia tradicional ya no existe entre los mapuche.

Los grupos de familias relacionados en torno a un antepasado común se denominaban los lof, a menudo escrito lov, levo o caví por los historiadores. Las familias que conformaban un lof vivían en rucas vecinas y se ayudaban entre ellas; cada uno tenía como jefe a un lonco (“cabeza” en mapudungun),

En tiempos de guerra se unían en grupos más amplios denominados rehues, que eran formados por varios lofs, que conformaban un grupo equivalente al de una tribu, a cargo de cada rehue existía un jefe militar llamado toqui.

En tiempos de grandes calamidades como sequías, epidemias, invasiones u otros grandes problemas que afectaban una gran extensión de territorio; se reunían varios rehues y conformaban unas agrupaciones denominadas aillarehues. Su jefe era el Mapu-toqui (jefe militar de una comarca en estado de guerra). Los aillarehues adquirieron gran importancia para enfrentar a los españoles.

Debido a la lucha en contra de los conquistadores españoles, los mapuche se vieron obligados a formar alianzas entre varios aillarehues. Los grupos formados por la unión de los aillarehues, se denominaron Butalmapus o Zonas de guerra. Los jefes de los Butalmapus eran elegidos por los toquis, y este jefe era conocido por los españoles como Gran toqui. Existieron tres Butalmapus históricos principales:

Actualmente en su organización social, a los grupos de familias cercanas ubicadas en un sector geográfico específico se les denomina comunidades.

[editar] La familia mapuche y el sistema de parentesco

Familia mapuche a finales del Siglo XIX.

La familia mapuche desempeña, esencialmente, dos funciones: económica y cultural.

  • En el ámbito económico, se manifiesta como una unidad de producción y consumo. Todos los miembros desempeñan un rol económico, diferenciado según el sexo y la edad.
  • En el cultural, la familia es el ámbito donde los jóvenes miembros de la familia son socializados, aprendiendo la cultura e incorporando el estilo de vida tradicional.

Pero estos dos aspectos, el económico y el cultural, no se hallan disociados: el desarrollo cultural se efectúa en el mismo proceso de producción y consumo, y viceversa. Es por esto que el desarrollo cultural es indisociable del desarrollo económico. La transmisión de los saberes culturales se efectúa en el ámbito doméstico (de padres-madres a hijos, de abuelos a nietos, de tías y tíos a sobrinas y sobrinos, etc.) y a través de las prácticas: en el mismo momento en que se realiza una actividad se está enseñando y aprendiendo (la cría del ganado, la elaboración de comidas, la confección de tejidos, etc). Mientras en las grandes sociedades humanas son principalmente la familia, la escuela y los medios de comunicación quienes administran y transmiten la cultura; en las comunidades o grupos humanos más pequeños, tales como las comunidades mapuche, estas funciones suelen estar mezcladas con otras de índole económica y social.

[editar] Reglas de vida familiar mapuche
  • El patrilinaje: Los miembros de la familia están unidos por vínculos de parentesco que vienen desde la línea paterna. La nomenclatura de las relaciones es de tipo omaha.
  • La exogamia: Se busca pareja fuera del grupo familiar propio.
  • La patrilocalidad: La mujer sigue al hombre a su residencia.

[editar] Creencias y religión

Artículo principal: Creencias del pueblo mapuche

Rehue y canelo, símbolos sagrados mapuche.

La religión mapuche se basa en términos generales en la ligación del mundo espiritual con el mundo tangible. Sus aspectos principales son el respeto a la naturaleza Admapu; el culto a los espíritus de la naturaleza, llamados Ngen; el culto a los antepasados Pu Longko; y el culto a los héroes convertidos en Pillanes volcanes y Wangulen estrellas;. Con la llegada del cristianismo algunos mapuches actualmente creen en un ser superior Ngünechen (“Dueño de la Gente”, castellanizado Guenechén o Ngenechén); el que está formado principalmente por cuatro aspectos (Anciano, Anciana, Joven mujer y Joven Hombre), pero que antes de la influencia cristiana en esta cultura, sus características habrían correspondido a espíritus individuales e independientes. A pesar del número de seres presentes en sus creencias, nunca erigieron un panteón de dioses propios como tal, a la manera de la cultura griega o nórdica. Además su mitología se caracteriza por presentan numerosos seres mitológicos, tales como el Chonchón y personajes semimíticos como los kalku. Dentro de su tradición, destaca el mito de la creación de la geografía del sur de Chile, en la historia de Cai Cai y Tren Tren o Ten Ten.

Referente a las figuras más importantes dentro de la religión son por excelencia el Ngenpin, la Machi y el Lonco, encargados del culto, el conocimiento y de la celebración de variados rituales; en el que destaca un ritual mezcla de adoración y diversión, llamado guillatún, según el territorio en dónde se celebre, siendo de carácter netamente religioso en la zona de precordillera y Cordillera; y el machitún, que es una ceremonia de sanación y augurio.

Existen antecedentes de sacrificios humanos de niños entre los Picunches bajo el dominio Inca, y de prisioneros asesinados de forma ritual en la Guerra de Arauco, o como sacrificios, para evitar o finalizar una calamidad o desastre en el Pueblo Mapuche. El último caso que se conoce ocurrió luego del terremoto de Valdivia de 1960, el más devastador de los registrados por la sismología, cuando en las cercanías de Puerto Saavedra una machi sacrificó y lanzó al mar a un niño de cinco años luego del maremoto.[84]

[editar] El arte textil mapuche

Los datos más antiguos sobre la existencia de tejidos en las zonas más australes del continente americano (sur de los actuales Chile y Argentina) se encuentran en algunos hallazgos arqueológicos como los de los Cementerios Pitrén en las proximidades de la ciudad de Temuco (Chile), el sitio Alboyanco en la VIII Región de Chile y el Cementerio Rebolledo Arriba en la Provincia de Neuquén (Argentina). Se han hallado evidencias de tejidos realizados con complejas técnicas y diseños con un fechado que ronda entre el 1300-1350 d. C.[85] En base a estos y otros hallazgos se ha vinculado a la práctica textil desarrollada en la Araucanía con las culturas del norte andino (actuales Ecuador y Perú): los textiles y el saber textil habrían llegado a la región araucana a través de los contactos e intercambios mantenidos con esas lejanas regiones.[86]

Los documentos históricos más antiguos que refieren sobre la existencia del arte textil entre los aborígenes del sur del actual territorio argentino y chileno, datan del siglo XVI y consisten en crónicas de exploradores y colonizadores europeos. Esos testimonios aseguran que a la llegada de los europeos a la región de la Araucanía, los nativos de esa zona vestían textiles realizados con pelo de camélidos que ellos mismos confeccionaban con la materia prima que obtenían de la cría de esos animales. Posteriormente, y con la incorporación del ganado ovino traído por los europeos, estos aborígenes comenzaron a criar esos animales y a utilizar su lana para la confección de sus tejidos, luego de lo cual ésta prevaleció por sobre el empleo del pelo de camélidos. Hacia finales del siglo XVI, estos ovinos criados por los indígenas degeneraron en animales con un cuerpo más robusto y una lana más gruesa y larga que la del ganado traído por los europeos, características éstas que permiten suponer que se trataba de animales de una mayor calidad.[87]

La prenda principal era el chamal, especie de manta cuadrada, que los hombres sujetaban en la cintura y la envolvían en las piernas a modo de pantalón; las mujeres la sujetaban en el hombro izquierdo con un alfiler grande, mientras otra manta les servía de falda. Estas prendas se teñian con arcillas y pinturas vegetales, combinando tonos y dibujos con gran sentido artístico. Completaban la vestimenta con mantos, vinchas, cintas para la cabeza y cintura.

Importancia económica de los textiles

Estos tejidos eran realizados por las mujeres, quienes transmitían sus conocimientos de generación en generación, en forma oral y mediante la imitación gestual, usualmente dentro del ámbito familiar. Ellas eran altamente valoradas por su saber textil: a través de la elaboración de sus tejidos las mujeres desempeñaban un importante rol económico y también cultural. Por tales razones, al momento de entregar una dote por su matrimonio, un hombre debía entregar una dote mucho mayor si la mujer desposada era una buena tejedora.[88]

En la actualidad, muchas mujeres mapuche continúan realizando los tejidos según la usanza de sus ancestros y transmitiendo su saber de la misma manera: en el ámbito doméstico y familiar, de madres a hijas, de abuelas a nietas, tal como sucedía en el pasado. Esta forma de aprendizaje se basa en la imitación gestual y sólo en contadas ocasiones, y cuando resulta estrictamente necesario, la aprendiza recibe instrucciones explícitas o ayuda por parte de sus instructoras. Es decir que el saber se transmite en los momentos de realización de los tejidos: hacer y transmisión del saber van juntos.[89]

En las sociedades andinas los textiles tenían una gran importancia. Ellos eran elaborados con el fin de ser empleados como vestimenta, como utensilio y abrigo para el hogar, y también como símbolo de estatus.[90] Esta característica de los textiles también fue visible en la región de la Araucanía en los siglos XVI y XVII, en donde, según informan distintos cronistas de Chile, los indígenas se esforzaban por conseguir ropa y telas hispanas como trofeo de guerra y en los tratados con los españoles, e incluso los cadáveres eran vestidos con sus mejores prendas en sus sepelios.[91]

Pero además, los tejidos constituían un excedente y un bien de cambio muy importante para los indígenas. Numerosos relatos a partir del siglo XVI evidencian que los tejidos eran destinados al trueque entre los diferentes grupos aborígenes y, a partir del establecimiento de las colonias, entre éstos y los colonos. Estos trueques permitían obtener aquellos bienes que los indígenas no producían o que tenían en alto aprecio, como por ejemplo, los equinos. Los volúmenes de tejidos realizados por las mujeres aborígenes y comercializados en la Araucanía y en el norte de la Patagonia argentina eran realmente considerables y constituían un recurso económico fundamental para las familias indígenas.[92] Por lo tanto resulta erróneo afirmar que la confección de tejidos en los tiempos previos a la colonización europea estaba destinada exclusivamente al uso de la familia o miembros de los grupos indígenas.[93]

En el presente, los tejidos elaborados por los mapuche continúan destinándose para el uso doméstico así como también para regalo, venta o trueque. Aunque desde los inicios del siglo XX las mujeres y sus familias visten prendas con diseños foráneos y confeccionadas con materiales de origen industrial y sólo los ponchos, las mantas, las fajas y los cintos son de uso asiduo. Gran parte de los tejidos realizados se destinan al comercio y en muchos casos constituyen una importante fuente de ingresos para las familias.[94]

[editar] Construcciones y estructuras mapuche

Proporción de un chemamüll, estatua funeraria mapuche, respecto de una persona.

Como vivienda tradicional de los mapuche, construían viviendas de gran tamaño denominadas Rucas, con superficies que varían entre los 120 y 240 metros cuadrados; las cuales estaban formadas por paredes de adobe o tablas o de varas de colihue, reforzadas por dentro con postes de madera y se tapizan con totora. El techo es de junquillo o de algún pasto semejante a paja brava. Usualmente no tienen ventanas.

Una estructura ritual importante son las estatuas de madera denominadas chemamüll o chemamull (del mapudungun: che, persona y mamüll, madera, Persona de madera), las cuales utilizaban en ritos funerarios.

En 2007 el arqueólogo Tom Dillehay identificó la existencia de alrededor de 300 túmulos funerarios en las vecindades de Purén y Lumaco, llamados cuel. Estas colinas artificiales cónicas, de piedra y barro, superan en algunos casos los 40 metros de altura. Según la hipótesis del autor, en la “ciénaga de Purén” se habría desarrollado un núcleo altamente poblado, que permitió la edificación de monumentos. Dillehay data los cuel a las dos centurias anteriores a la llegada de los españoles: el siglo XIV y el siglo XV. Como hipótesis, postula que las estructuras podrían ser fruto de la influencia inca o de alguna otra de las culturas de los Andes centrales en general.[95]

[editar] Música

[editar] Música mapuche tradicional

La música tradicional mapuche es principalmente religiosa, como las cantadas en Guillatún, por ejemplos las tayüḻfe, quienes acompañan al choike con cantos en su danza, aunque también existen composiciones amorosas, de borracheras, canciones acerca de los sucesos de la tierra natal y de personas importantes. Puede ésta estar cantada a modo de monólogo o estar acompañada de algún instrumento musical ceremonial, haciendo de la música en si un cuerpo fusionado, se usan instrumentos de percusión como el cultrún, pero de uso exclusivamente ritual, y las cascahuillas, que son una especie de cascabeles atados a los nudillos. Dos instrumentos característicos son la trutruca, una caña hueca de coligüe con un cuerno en su extremo, y el trompe, que usa la garganta y boca como caja de resonancia. Actualmente se han incorporado otros instrumentos como el acordeón y la trompeta en La Araucanía y la guitarra y el bombo en Los Lagos. Unas cantantes destacadas de música mapuche son:

[editar] Poesía mapuche contemporánea

El pueblo mapuche cuenta con una dilatada literatura oral, alentada por el tradicional aprecio de este pueblo por el uso estético del idioma y la capacidad oratoria como suprema destreza social. Las principales formas de relato son el epew y el nütram.

Durante la segunda mitad del siglo XX numerosos poetas mapuche decidieron cruzar la frontera entre oralidad y escritura. Muchos de ellos publican sus poemarios en ediciones bilingües, en castellano y mapudungun, pero el uso de la lengua vernácula y los tópicos literarios propios de la etnia, como las referencias al entorno natural, la simbología y la cosmovisión mapuche, son características centrales de la mayoría de estos autores.

Entre los poetas mapuche contemporáneos se encuentran:

  • Lorenzo Aillapán (1940 – ): Poeta y músico que se declara üñümche, hombre pájaro, por su entendimiento del lenguaje de las aves. Ha trabajado circunstancialmente como actor.
  • Elicura Chihuailaf (1952 – ): Uno de los más reconocidos poetas mapuche. En su obra destaca el uso de elementos de la simbología tradicional de la etnia, como el culto a los antepasados y el color azul. Ha traducido obras de Pablo Neruda y Víctor Jaraal mapudungun.
  • Rosendo Huenumán: Poeta y recopilador de poesía tradicional. Fue diputado por el Partido Comunista de Chile hasta 1973.
  • Jaime Luis Huenún (1967 – ): Poeta huilliche, que también ha editado antologías de otros autores mapuche.
  • Leonel Lienlaf(1969 – ): Se declara abiertamente un poeta bilingüe. También es músico.
  • Eliana Pulkillanca: (1963 – ): Poeta autodidacta Lafkenche de la zona de Comunidad de Piutril, San José de la Mariquina)

[editar] El etnoturismo mapuche

En los años recientes, algunas comunidades mapuche han empezado a desarrollar programas de etnoturismo, denominados turismo mapuche. El etnoturismo cae en el ámbito de una nueva tendencia turística hacia un turismo más responsable.

El turismo, desde su nacimiento en la segunda mitad del 1900, en general ha creado laceraciones, modificado equilibrios de siglos o milenios, introducido conceptos de civilidad unidireccionales, borrado o relegado en un rincón tradiciones y usanzas locales, destruido ecosistemas naturales de cualquier tipo. Últimamente se revierte esta situación, con formas alternativas de desarrollo turístico a partir del respeto hacia el recurso y las comunidades locales.[96]

A partir de la realización de los daños implicados en el turismo masivo del sol y la playa, surgió la necesidad de crear una nueva forma de viajar y experimentar otros lugares. Una forma en la cual en vez de destruir, se puede proteger y fortalecer la cultura y el medioambiente del destino turístico. Se define este turismo responsable como un viaje que toma en consideración los contextos naturales, socio-culturales, económicos y políticos de un destino, procurando aumentar los beneficios y minimizar los impactos negativos del turismo.[97]

En este aspecto podemos mencionar el etnoturismo realizado a través del ecoturismo en zonas habitadas por el pueblo Mapuche. En el destaca como ejemplo el ecoturismo llevado a cabo por comunidades Huilliches, con su participación en la creación de una red de Parques silvestres en el Área marina y costera Lafken Mapu Lahual.

Al hacer eso, se crea un turismo verdaderamente sustentable. Esta idea se manifiesta en varias formas incluyendo turismo aventura, agroturismo, turismo rural, turismo ecológico, turismo científico, turismo histórico-cultural, y etnoturismo. Aunque cada uno tiene sus especificaciones, la idea en general es explorar la realidad que existe en los destinos. Particularmente, el etnoturismo tiene como metas la preservación de la identidad étnica y la valorización y la transmisión del patrimonio cultural.

En América Latina, la tendencia hacia un turismo responsable ha resultado en el desarrollo de programas y redes que desean proveer oportunidades así—tanto al nivel internacional como al nivel nacional. La iniciativa de Redturs, una red que tiene como meta la formación y fortalecimiento de programas de turismo comunitario, representa un esfuerzo del nivel internacional. Los países como Perú, Bolivia, México y Nicaragua tienen adentro ejemplos muy desarrollados a nivel nacional. De hecho, en comparación con otros países latinoamericanos, Chile está todavía al principio de este proceso. No obstante, sigue en crecimiento rápido, gracias en parte a los mapuche—un pueblo que sí tiene una valorización de sus raíces y quiere compartirla con el mundo.[96] Dando cuenta de que es fundamental usar las herramientas que tienen, algunos grupos, comunidades e individuos mapuche se han dirigido a programas de turismo mapuche para compartir con el mundo su cultura.

[editar] Véase también

[editar] Referencias y notas de pie

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  3. Al respecto, Fernando Zúñiga señala en una nota al pie de su libro “Mapudungun. El Habla Mapuche“:
    “El origen de la antigua denominación araucanos aún es materia de controversia.” – Zúñiga, 2006, pag. 29
  4. María del Milagro Lee Arias señala en sus Breves notas de la etnohistoria del pueblo mapucheque:
    Cuando Pedro de Valdivia fundó la ciudad de Santiago el 12 de Febrero de 1541, los grupos indígenas que poblaban el centro-sur del territorio entonces llamado “Nueva Extremadura” no eran propiamente mapuche, sino reche -gente pura, indio de Chile (Valdivia 1606)-. Estos grupos reche darán origen, a través de un proceso de etnogénesis que reconfigurará su identidad étnica, a los actuales mapuches a mediados del siglo XVIII (1760 aproximadamente).

    (énfasis en original)

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[editar] Bibliografía

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[editar] Enlaces externos

Éxodo animal por el cambio climático en España

Éxodo animal por el cambio climático en España

Medio Ambiente calcula que el 50% de los vertebrados necesitará protección debido al calentamiento global

NUÑO DOMÍNGUEZ MADRID 09/03/2011 08:20 Actualizado: 09/03/2011 13:02

En 2070, el abuelo español contará a sus nietos que en sus tiempos había osos en Cantabria, linces en Doñana y grandes extensiones de alcornoques en Extremadura.

Algunas de esas especies habrán desaparecido para siempre del país y otras, como el lince o el alcornoque, habrán encontrado refugio cada vez más al norte, a medida que suben las temperaturas en sus territorios originarios.

Las especies más emblemáticas no serán las únicas afectadas. De acuerdo con escenarios conservadores de aumento de las temperaturas en la Península Ibérica, el 51% de los vertebrados necesitará acciones de protección a mediados de siglo y casi todas estas especies requerirán medidas legales para no desaparecer del mapa de España.

Ese es el escenario que pinta el Estudio sobre impactos, vulnerabilidad y adaptación del cambio climático en la biodiversidad española, un trabajo promovido por el Ministerio de Medio Ambiente y coordinado por investigadores de la Universidad de Extremadura y el CSIC.

Unas 300 especies animales sufrirán reducción de sus hábitats

El trabajo, presentado ayer pero aún pendiente de que se publique la parte referente a fauna, es incierto, pero con fundamento. Explora cómo afectará el cambio climático a la flora y la fauna ibérica a partir de 2040 y hasta 2100 en función de los escenarios de desarrollo y mitigación de la contaminación considerados como conservadores por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC). Este organismo aporta datos científicos sobre los que los políticos deben aún fraguar un pacto internacional que frene el calentamiento global.

Los trabajos abarcan cientos de especies y estiman las zonas de distribución de cada una hasta el próximo siglo, durante el cual los modelos climáticos utilizados muestran que las lluvias serán más escasas y las temperaturas más altas, especialmente en el suroeste de la península.

En el caso de los vertebrados, de las 317 especies estudiadas, 300 sufrirán “significativas contracciones” en sus zonas de distribución debido al aumento de las temperaturas, según indica el trabajo, coordinado por Miguel Araújo, investigador del CSIC.

La mitad de la flora catalogada en España podría desaparecer en 2050

La peor parte se la llevan los anfibios, mucho más vulnerables a la reducción de la humedad y el aumento de temperaturas y cuya capacidad de movimiento es más limitada. Hasta el 85% de estas especies verá sus posibles territorios mermados en al menos un 30% y en ocasiones en más de la mitad entre los años 2070 y 2100.

Más de la mitad de los reptiles, aves y mamíferos de España también verán menguar sus zonas de expansión en al menos un 30% debido al calentamiento.

La situación de la flora no es mucho mejor.

De las 220 especies analizadas, “casi todas” verán una reducción de la superficie climáticamente favorable para prosperar, según esta parte del trabajo, coordinada por Ángel Felicísimo, investigador de la Universidad de Extremadura.

El 50% de las especies catalogadas “evoluciona hacia una situación crítica, con muy alto riesgo de desaparición pasada la mitad de siglo”, señala el trabajo.

La situación es especialmente comprometida para especies como el alcornoque extremeño, el roble carballo de Galicia o el pinsapo de la sierra de Grazalema, en Andalucía.

Los anfibios son los más afectados por el aumento de las temperauras

Ambas patas del estudio (flora y fauna), que ha llevado dos años, incluyen una ficha específica por cada especie en la que se detalla su situación actual y las previsiones de dónde podrán vivir entre 2040 y 2070 y entre 2070 y 2100. En muchas puede verse que el suroeste de la península queda en blanco; es decir, inhabitable.

En muchos casos, tanto en animales como en plantas, los modelos climáticos muestran un éxodo generalizado hacia el norte a medida que las temperaturas aumentan en la mitad sur del país, especialmente en el suroeste y durante los meses de verano.

“Mis hijos no verán ni un oso ni un quebrantahuesos porque estas especies se habrán ido al norte”, explicaba ayer Esteban Manrique, director del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), tras presentar la parte del trabajo relativa a la fauna. En concreto, esas especies “se moverían hacia el norte de Europa y las perderíamos”, dijo Manrique.

En el caso del lince, el aumento de las temperaturas lo empujará fuera de Doñana y hacia el norte de la península. “El gran problema es la fragmentación de hábitats alertó Manrique; si no tienen corredores para moverse, acabarán todos atropellados”.

Precaución

A pesar de su aval científico, los trabajos están sujetos a incertidumbre.

Los modelos utilizados para prever las situaciones climáticas a más de 30 años vista sobre datos actuales son muy cambiantes y pueden desembocar en situaciones mucho más halagüeñas y también mucho más catastróficas. Dependiendo del modelo local utilizado, las proyecciones de cada hábitat potencial varían considerablemente.

Las soluciones para evitar este futuro son progresivamente drásticas. Comienzan, según los estudios, por conservar las especies in situ, designando nuevas zonas protegidas, aportando corredores para su desplazamiento o evitando que se partan los bosques sensibles por la mitad.

En los casos más desesperados, cuando los ecosistemas naturales ya no puedan sostener la vida de ciertas especies, la solución será criarlas en cautividad y formar bancos de germoplasma; es decir, enormes bibliotecas con semillas de las plantas que hoy existen, pero que pueden haber desaparecido en 30 años.

Una península cada vez más cálida

6º subida de temperatura

Es el ascenso máximo de las temperaturas que se espera en España entre 2071 y 2100, según CLIVAR, un estudio sobre los impactos del cambio climático financiado por la ONU.

6.200 millones de euros

El coste del cambio climático puede ser de 6.200 millones de euros al año en 2020 si los países de la UE no toman medidas para adaptarse.

x1.000 pérdida de especies

La pérdida de vida animal y vegetal en la Tierra es 1.000 veces mayor que el ritmo natural, según la ONU.

Las especies que veremos marchar

Oso pardo

En la Península Ibérica sobreviven dos poblaciones: la pirenaica y la cantábrica. El rango de temperaturas de su distribución en la península varía entre -14,8°C y 27,8°C. Los modelos proyectan contracciones en la distribución potencial de la especie entre un 12% y un 13% en 2041-2070.

Halcón peregrino

Está presente en casi toda la península, pero es menos abundante en el suroeste. Las temperaturas en sus zonas de distribución varían entre -9,8°C y 36,3°C. Los modelosproyectan contracciones en su distribución entre un 43% y un 49% en 2041-2070, especialmente en el suroeste.

Sapo común

Se distribuye ampliamente por Europa y está presente en casi toda la Península Ibérica. Los modelos proyectan contracciones en la distribución potencial actual de la especie entre un 49% y un 54% en 2041-2070. Los mapas muestran que grandes extensiones del sur no serán aptas para el anfibio.

Abeto común

Sólo aparece en los Pirineos, que marcan su límite de expansión al sur de Europa. Vive en bosquecillos junto al haya entre los 900 y los 2.100 metros. Los modelos predicen una reducción muy significativa de la especie a final de siglo. La capacidad de mantenimiento y recuperación es escasa.

No se puede hacer politica sin sentimientos

No se puede hacer politica sin sentimientos

7 Marzo 2011 | Categorías: Altermundismo |

Carlos Martínez – Presidente de ATTAC España

No se puede hacer política sin sentimientos.

No se puede hacer o elaborar discurso sin pensar en quienes sufren las consecuencias de tanta injusticia y sobre todo no se puede pensar en cómo avanzar hacia un mundo mejor, si no amamos a nuestros semejantes y luchamos por nuestra felicidad.

La de todas y todos.

A las izquierdas, a las personas transformadoras o a los justicieros, les ha sobrado en demasiadas ocasiones pragmatismo, convicciones férreas capaces de cualquier cosa o voluntad de pensar por el bien de los demás pero sin contar con ellos.

No se puede decir tranquilamente lo que es bueno y lo que no, lo correcto o incorrecto sin saber escuchar a las que sufren. Menos todavía afirmar que la gente no sabe lo que quiere.

¿Por qué tantas veces se nos llena la boca -y a mí el primero-, diciendo lo que hay que hacer, pero practicando lo contrario? Aterricemos:

No se puede decir que se beneficia a la gente sencilla y a las clases populares fastidiándolas, como de forma tan sencilla y buena describió hace poco un activista social muy apreciado, José Coy, en un acto ciudadano celebrado recientemente en Madrid.

Nadie me hace el bien rebajándome el sueldo ahora que el gasoil y la luz están por las nubes y los alimentos suben.

Nadie hace el bien a los demás precarizando el empleo u obligándole a la gente a trabajar más años,

¿Por qué no nos enfrentamos de una vez a las y los poderosos?

¿Por qué no identificamos de forma clara y contundente al menos al principal adversario, al enemigo, -si, al enemigo-?

La Banca. La Banca privada, la banca controlada en el estado español por unas cuantas familias e igualmente en Europa.

Digo y afirmo lo de la banca, porque estas líneas ni pretenden polemizar con nadie, ni son un ajuste de cuentas, pues no las tengo pendientes con nadie excepto con los especuladores, sino una reflexión personal y un llamamiento a la acción, pero con el entendimiento, la comprensión y la amistad.

La cosa es sencilla, hay que ver las lágrimas silenciosas y amargas de la víctima de un desahucio.

Hay que mirar a la cara inexpresiva de una parada o a la expresión de un padre sin futuro, la vergüenza de no poder invitar jamás en un bar o el silencio a la hora de pagar.

Hay que ponerse en la piel de la cola del paro o en la rabia de los que, trabajando, vemos como nuestros ingresos no nos llegan, o el futuro no nos es ni siquiera imaginable, por que al menos de forma individual no lo vemos ya.

Europa se ha convertido en una fortaleza de la desvergüenza.

Los mercados, es decir los bancos y los ricos, imponen su voluntad, juegan con nuestros tesoros públicos y especulan con las deudas estatales imponiendo políticas antisociales y anti populares con mil excusas que economistas y políticos mercenarios, ultra conservadores y derechistas o, lo peor, resignados y sin horizontes ideológicos de cambio imponen, a pesar de que no hay salida ni siquiera para ellos.

Hay muchos problemas en esta vieja y caduca Europa, pero el principal es la falta de ilusión y el convencimiento de que aquí hemos de vivir bien, por derecho propio, porque estamos en el más privilegiado de los mundos posibles.

El mejor de los mundos posibles en un continente que, en su parte más occidental, ni tiene casi petróleo, le faltan muchísimas materias primas, le comienza a escasear el agua y hasta hace poco, muy poco, envió millones de sus habitantes a emigrar a otros continentes, sufrió hambrunas y solo se recuperó gracias al invento del fusil ametrallador, colonizando a otros pueblos armados con lanzas, o mediante guerras llamadas mundiales.

Ahora vivimos de una capacidad tecnológica y militar que hasta hace muy poco era superior, pero que ya no solo Europa y los EE.UU la poseen.

Es más, comienzan a no ser tampoco hegemónicos en esto.

Tenemos un gobierno de facto en la Unión Europea que al final ningún parlamento controla, pero somos tan cínicos que damos lecciones de democracia a todo el mundo, sin ser conscientes de la hilaridad que comenzamos a provocar.

Hemos perdido el espíritu crítico y la dignidad.

Seríamos incapaces de emular a egipcios y tunecinos, al menos por ahora.

Mucho tienen que cambiar las cosas, pero creo que debemos comenzar por introducir el humanismo en nuestras conciencias.

La sabiduría del saber mirar hacia dentro para poder mirar hacia fuera.

El humanismo en Europa fue la antesala de la ilustración y la enciclopedia, y sin estos no hubiera surgido la Revolución Francesa y sin esta los jacobinos y sin ellos los socialistas.

Todo está encadenado: sin Rousseau, no hay Marx.

Sin gentes que sufren y se rebelan, no hay sindicatos, no hay socialismo.

Pero lo que empezó siendo compasión por el débil, acabó siendo la lucha por una sociedad de mujeres y hombres libres sin clases sociales.

Ahora no tenemos, ya al menos en la cultura dominante europea, ni siquiera compasión, y si miento

¿por qué los mercados imponen su voluntad y los banqueros ejercen el poder real?

Hay demasiadas tareas a acometer, tal vez, pero en mi humilde entender la principal y

primer problema es ser conscientes de que la ciudadanía, las clases populares, constituimos un único sujeto colectivo del cambio.

El segundo problema es que la soberanía popular que se inicia en la Francia Revolucionaria con la conquista de la soberanía nacional, están ahora en fuera de juego; es decir, es puramente formal, pues si no fuera así, no mandarían tanto los banqueros.

El tercer problema, en mi opinión, es la necesidad de constituir vínculos de conciencia, de recuperación de una cultura no manipulada y de impulso de lucha democrática para de esta forma auto organizarnos de formas diversas, en diferentes entes, pero con profundos vínculos en pos de la justicia, la igualdad, la voluntad popular.

En cuarto lugar, construir el discurso desde la práctica, pero con ejemplos sencillos y con la implicación de todas las personas activistas en luchas y reivindicaciones concretas, en barrios, empresas, facultades, institutos o mercados.

Hay finalmente otra tarea no menor, la de ser amigas y amigos, la de entendernos y buscar nuestra propia convergencia.

Me explico: si las personas que buscamos la transformación y el cambio del sistema injusto e insostenible imperante, las altermundistas, las socialistas de izquierdas y la socialdemocracia consecuente (no confundir con socioliberalismo dominante), no somos capaces de encontrarnos y enriquecernos mutuamente con nuestras reflexiones y aportaciones teóricas mutuas, reflexiones compartidas y relato enriquecedor común

¿Qué pretendemos cambiar?

¿A quiénes de las clases subalternas pretendemos convencer?

Desde la descalificación, aunque sea irónica y aparentemente sabia no lograremos nada.

Yo pretendo enriquecerme escuchando y leyendo a intelectuales de muchos ámbitos del saber y de diferentes escuelas y corrientes emancipatorias, pero ¿por qué he de denostar a quienes no piensen o interpreten el pensamiento como yo?

¿Acaso son ellos mis enemigos?

No, mis enemigos son los plutócratas, los banqueros y especuladores, los intelectuales neoliberales que mienten y engañan a la gente a cuenta de los anteriormente citados, los poderosos y sus fuerzas coercitivas y represivas, pero no otras personas que, matices aparte, comparten una visión semejante del mundo.

Estoy harto de discusiones estériles, cuando todas y todos aportan algo positivo.

Estoy hasta las narices de tener que justificar y explicar mil veces nuestros actos cuando estos son diáfanos.

Las tareas prioritarias ahora son tan claras como simples:

  • Atacar el problema de la deuda, tanto de las potencias centrales como del mundo empobrecido, y denunciar los pingües beneficios que la banca obtiene gracias a ella.
  • Desmontar el tinglado financiero de los Paraísos Fiscales, logrando además imponer ITF tanto para controlar como para recaudar a bancos y ricos que no pagan impuestos.
  • Exigir banca pública y créditos baratos para la economía social y las pequeñas empresas.
  • Defender los sistemas públicos de pensiones, edades de jubilación lógicas y no ya de viejos hechos polvo y con menos años de vida a gozar con calidad, pues la jubilación a los 67 es un atentado antisocial.
  • Enfrentarnos a la destrucción ambiental del planeta.
  • Defender lo público y el sector público con control democrático y luchar por una democracia real, ciudadana, participativa y de calidad, como principio y resumen a todo lo demás.

Pues bien, esto que es tan simple y en apariencia tan reformista, no lo consentirá jamás el sistema, si no nos rebelamos y lo imponemos.

El sistema, el capitalismo, en busca de nuevas expectativas de negocio jugará ahora con los alimentos y de forma criminal hará de la burbuja con los cereales su nuevo negocio, impidiendo cualquier intento de establecer la soberanía alimentaria… y ante esto, ¿vamos a seguir discutiendo?

Vale, que cada cual exponga sus recetas y haga sus reflexiones pues nos pueden alumbrar y siempre serán buenas, pero utilicemos los libros y revistas para leerlos y pensar, no para tirárnoslos a la cabeza.

Explicar todo esto de forma sencilla y con sentimientos es nuestra responsabilidad.

Nuestros fallos y errores son nuestros, y no de un sistema opresor que condiciona todo.

Siempre podemos encontrar excusas, pero los pueblos de la nación árabe y los bereberes norteafricanos nos han demostrado que no hay opresión ni dictadura capaz de frenar a una ciudadanía harta, con índices alarmantes de paro y empobrecida.

La miseria del antiimperialismo

“En efecto. Vivimos una crisis del sistema donde todo está interconectado. La crisis es financiera, económica, climática, alimentaria, migratoria. Una crisis que toca la gestión mundial, porque no hay ninguna institución mundial que goce de real credibilidad. El G20 no es más legítimo que el G8. Y las Naciones Unidas no logran jugar el rol previsto por su Carta.

Es verdad que esta crisis es el producto del avance de la desregulación, pero está también ligada al mismo sistema. El mensaje del FSM deberá ser aún más claro que cuando nació hace 10 años. Subrayar la necesidad de la globalización de la resistencia y de las alternativas para proponer un sistema alternativo al sistema capitalista patriarcal globalizado.

Los que se reúnen en Davos siguen por el momento con la capacidad de lanzar ofensivas contra los “de abajo”.

Estos, están poco a poco superando su fragmentación –aunque con dificultades- para progresar en la dirección de ofrecer una alternativa global que es más que necesaria. Y pienso que la solución no pasa por reformar el actual sistema sino claramente contra éste.”

Eric Toussaint, presidente del Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo. Foro Social Mundial (FSM)

La miseria del antiimperialismo (al menos el uso actual del término)

La rebelión Libia nos está obligando a posicionarnos, y por lo tanto, algunas máscaras empiezan a caerse para desvelar realmente cuales son los planteamientos ideológicos de unos y otros.
Ya no valen titubeos, posiciones equidistantes y silencios.
Libia obliga a estar o no estar.
Me llama profundamente la atención como se está usando el término antiimperialismo como única defensa de posiciones pro Gadafi, o al menos, condescendientes con Gadafi y no claramente a favor de la rebelión Libia.
Comprobado que en el centro y fondo de la discusión actual se encuentra lo que entendemos por antiimperialismo, cabe entonces preguntarse qué es eso del antiimperialismo y preguntarnos cuál es el uso actual del término.
Yendo al origen de la idea desde un punto de vista marxista, es necesario citar a Lenin.
(…) Pero las definiciones excesivamente breves, si bien son cómodas, pues resumen lo principal, son, no obstante, insuficientes, ya que es necesario deducir de ellas especialmente rasgos muy esenciales del fenómeno que hay que definir.
Por eso, sin olvidar la significación condicional y relativa de todas las definiciones en general, las cuales no pueden nunca abarcar en todos sus aspectos las relaciones del fenómeno en su desarrollo completo, conviene dar una definición del imperialismo que contenga sus cinco rasgos fundamentales siguientes, a saber:
1) la concentración de la producción y del capital llegada hasta un grado tan elevado de desarrollo que ha creado los monopolios, que desempeñan un papel decisivo en la vida económica;
2) la fusión del capital bancario con el industrial y la creación, sobre la base de este “capital financiero”, de la oligarquía financiera;
3) la exportación de capital, a diferencia de la exportación de mercancías, adquiere una importancia particular;
4) la formación de asociaciones internacionales monopolistas de capitalistas, las cuales se reparten el mundo,
y 5) la terminación del reparto territorial del mundo entre las potencias capitalistas más importantes.
El imperialismo es el capitalismo en la fase de desarrollo en la cual ha tomado cuerpo la dominación de los monopolios y del capital financiero, ha adquirido una importancia de primer orden la exportación de capital, ha empezado el reparto del mundo por los trusts internacionales y ha terminado el reparto de todo el territorio del mismo entre los países capitalistas más importantes. (…)” [1]
Entiendo que todos podemos reconocer en la cita de Lenin la situación actual.
La globalización o el desarrollo global del capitalismo ha traído consigo términos como la dictadura de los mercados y el aumento del poder de organizaciones supranacionales capitalistas como el Fondo Monetario Internacional (FMI), Organización Mundial del Comercio (OMC), agencias de calificación, multinacionales, etcétera.
En todas estas organizaciones supranacionales no legitimadas por la ciudadanía reconocemos los puntos del 1 al 4 de la cita de Lenin, que podemos resumir en el control de las políticas nacionales a través de las presiones financieras y de los mercados.
Cabe pararse a analizar el punto número 5, el reparto territorial del mundo entre las potencias capitalistas más importantes.
Distingo dos concepciones diferentes del control del territorio por parte de las potencias capitalistas.
  • La concepción del imperialismo británico.
    El imperialismo británico comprendido entre los siglos XVI al XX se basaba en el control militar del territorio.
    A través de la acción militar se controlaba la vida pública, política y comercial de los territorios ocupados en beneficio de la metrópoli.
  • La concepción del imperialismo estadounidense.
    El imperialismo estadounidense es más sutil aunque actualmente, con la crisis financiera, es más visible.
    Es el control comercial de los territorios con la continúa amenaza de la fuerza.
    Este control comercial se hace de varias maneras o una combinación de ellas, a saber, a través de presiones de organismos supranacionales como el FMI o la OMC, implantación de multinacionales en el territorio, control político de las dictaduras o democracias a través de la corrupción, golpes de estado.
    Detrás de este control comercial siempre está presente la amenaza del uso de la fuerza, de la capacidad armamentística, por parte de las potencias capitalistas más importantes.
    Hay que destacar que la forma más habitual que usa el imperialismo estadounidense para controlar un territorio del cual ha perdido el control es el golpe de estado usando fuerzas militares internas del país en cuestión, casos Venezuela 2002 y Honduras 2009.
Aunque he usado dos países concretos para definir las diferentes concepciones que encuentro en el control de los territorios, esto no excluye que EE.UU use en ocasiones la forma imperialismo británico, casos de Vietnam, Afganistán e Irak entre otros.
Volvamos a Libia.
Bajo el prisma imperialismo/antiimperialismo que se deriva de este análisis y más allá de otros análisis de la situación económica y social de Libia, se pueden distinguir dos constataciones:
  • En Libia existe una rebelión popular, no es un golpe de estado militar al uso.
  • Libia ya era un territorio controlado por el imperialismo, las multinacionales del petróleo ya se encontraban en territorio Libio y el FMI aplaudía las políticas económicas libias [2].
Llegamos a la conclusión pues, de que realmente estamos ante una rebelión en contra del régimen Libio y su deriva pro imperialista y pro capitalista por razones en su mayoría globales más allá del propio contexto libio.
Es una rebelión árabe en contra del imperialismo dominante en la región, incluido el territorio de Libia.
Y sin embargo la izquierda europea y latinoamericana duda en que posición adoptar, pues el significado del término antiimperialismo ha sido secuestrado para definir solamente posturas anti-estadounidenses, y EE.UU se ha posicionado en contra de Gadafi.
Esta concepción del antiimperialismo, esta concepción que no conlleva más análisis que colocarse en frente de la política adoptada de EE.UU, es la que califico de mísera y pobre.
De las recientes palabras de Fidel Castro, deduzco que reconoce en cierta manera que la rebelión en Libia no ha sido provocada por el imperialismo estadounidense, aunque obviamente el imperialismo intenta sacar partido de la situación actual.
“(…) El imperialismo y la OTAN seriamente preocupados por la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe, donde se genera gran parte del petróleo que sostiene la economía de consumo de los países desarrollados y ricos no podían dejar de aprovechar el conflicto interno surgido en Libia para promover la intervención militar. (…)” [3]
Aún así, es un claro ejemplo de concepción del antiimperialismo simplemente como la postura contraria a la política adoptada por EE.UU; cuando la postura antiimperialista, en mi opinión, debería ser la de apoyo y sustento a los que luchan en contra de un régimen pro imperialista y pro capitalista por muchos avances sociales que en teoría haya realizado en el país y por muchas incertidumbres que tengamos sobre el resultado final de esta lucha o del carácter de la rebelión.
Por otra parte, el presidente venezolano Hugo Chavez promueve una mediación internacional, promueve en otras palabras una salida airosa de Gadafi, un no-cambio, un frenazo a la rebelión.
Si entendemos la revolución como un proceso de cambio, incluso si entendemos el comunismo como “el “movimiento real”, al decir del propio Marx, que refuta y supera el estado de cosas actual” [4]; proponer un no-movimiento, un no-cambio, es equivalente a hacer una propuesta contrarrevolucionaria.
Y si cabe alguna duda de la alineación de Chavez con Gadafi, el propio Gadafi en estas últimas horas está solicitando la entrada de una delegación de la ONU en la zona [5], en contra de lo declarado por los rebeldes que no desean ningún tipo de intervención extranjera en Libia.
Si hacemos un poco de memoria, la declaración del carácter socialista de la revolución cubana se fecha el 16 de abril de 1961, algo más de dos años después del triunfo de la revolución y cuatro años después del inicio de la misma. ¿
Alguien se imagina a algún sector de la izquierda de aquel entonces proponer en ese periodo de cuatro años una mediación internacional al conflicto cubano?
La concepción actual del antiimperialismo nos lleva a centrar el análisis sobre el peligro de la intervención de la OTAN en Libia, evitando así (intencionadamente o no) cualquier análisis sobre el carácter de la rebelión Libia en concreto, y de la rebelión árabe en general.
Estamos tan obsesionados con EE.UU que aún no hemos analizado el papel de contrapoder que está ejerciendo China en este asunto. Del imperialismo burocrático chino, si se me permite la expresión.
Sin embargo, y en contraposición a la actitud conservadora y equidistante de los líderes socialistas latinoamericanos y europeos (por ejemplo del Partido Comunista de España [6]); encontramos apoyos a la rebelión libia de parte del Partido Socialista de los Trabajadores de Argelia [7], partido tunecino de Izquierda Renovación [8] y Partido Comunista de Egipto [9]; por citar algunos. También el Secretariado Unificado de la IV Internacional se posiciona al lado de los rebeldes libios [10].
El uso del término antiimperialismo en la actualidad, en cuanto posición contraria a la de EE.UU, nos lleva a la conclusión de que la OTAN no debe entrar pues derrocaría a Gadafi para poner un dictador o una democracia controlada.
Pero un análisis más profundo debería llevarnos a la conclusión de que la entrada de la OTAN es peligrosa porque desarmaría al pueblo armado que se ha levantado contra su tirano.
Y la diferencia no es banal, pues mientras en el primer caso nos lleva a posicionarnos junto a Gadafi, en el segundo caso nos estamos posicionando junto a los que se han alzado en armas.
¿Y qué es la revolución sino el pueblo armado que se alza en contra del poder establecido?
En la actualidad, la causa antiimperialista es mísera en su tercera acepción, “pobreza extremada” [11], en cuanto simple y falta de raciocinio, pero también es mísera en su cuarta acepción, “plaga pedicular, producida de ordinario por el sumo desaseo de quien la padece” [11], porque se extiende como una plaga de piojos que chupa la sangre y debilita cualquier análisis razonado, socialista y marxista de las realidades a las cuáles nos enfrentamos.
Evitemos, pues, que el antiimperialismo nos impida adoptar una posición anticapitalista.
[1] V. I. Lenin, El imperialismo, fase superior del capitalismo, Ediciones en lenguas extranjeras, Pekin 1975, páginas 113 – 114
[2] Telesur, FMI felicitó a Libia por logros macroeconómicos, http://multimedia.telesurtv.net/23/2/2011/27624/fmi-felicito-a-libia-por-logros-macroeconomicos/
[4] Carlos Rivera Lugo, El comunismo jurídico, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=117096
[5] Diario Público, Gadafi invita a la ONU a inspeccionar Libia, http://www.publico.es/internacional/364755/gadafi-invita-a-la-onu-a-inspeccionar-libia
[6] Partido Comunista de España, Ante los asesinatos de manifestantes en Libia, http://www.pce.es/secretarias/secinternacional/pl.php?id=4460
[7] Parti Socialiste des travailleurs, Non au massacre du peuple libyen! Solidarité!, http://membres.multimania.fr/pstdz/position.htm#Libye
[8] Mouvement Ettajdid, Solidarité avec la Révolution du People Libyen, http://ettajdid.org/spip.php?article613
[9] Communist Party of Egypt, http://egyptian.wordpress.com/
[10] Buró Ejecutivo de la IV Internacional, ¡Apoyo a la revolución libia! ¡Fuera Gaddafi!, http://puntodevistainternacional.org/spip.php?article350
[11] Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, definición de miseria, vigésima segunda edición, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=miseria
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