¿Seguir o no seguir a los seguidores en Twitter? Cuestión de eficiencia social

¿Seguir o no seguir a los seguidores en Twitter? Cuestión de eficiencia social

Enviado por Manuel Gross el 04/04/2010 a las 3:05
Manuel Gross

El número de seguidores y la interacción real en Twitter 

Klatch.jpgPor Rosaura Ochoa 

A continuación les presento mi colaboración en el blog De10 de El Universal del pasado 10 de marzo y que ahora publico en este mi espacio para hacerlo más accesible a mis lectores.

Me pareció oportuno presentárselos en estos días en que existe un análisis un poco severo hacía ciertos usuarios de Twitter que no corresponden siguiendo a sus seguidores o que no responden cada mención.

Quisiera que recordáramos que muchos de los que participamos en el micro-blog trabajamos, estudiamos, amamos, salimos y platicamos con la gente cara a cara y que a veces vale la pena sacrificar nuestra presencia en las redes sociales por esos momentos que son parte esencial de nuestras vidas:

Acumular seguidores en Twitter y amigos en Twitter no nos beneficia si no estamos en conversación continua con todos estos contactos o si no existe una atención cautiva en lo que compartimos, y ¿quien tiene tiempo y capacidad para estrechar relaciones con miles de personas? ¿Cómo es posible tener tanta relevancia como para que todos estén atentos a lo que decimos cada día? Es imposible.

Quienes ya tenemos tiempo en las redes vamos cambiando los intereses de popularidad por los de calidad de relaciones, simplemente porque encontramos más valor en ellas.

Aunque para algunos usuarios, la fama sigue siendo importante, para muchos otros es algo que no les trajo resultados tangibles en sus intereses personales y profesionales, y preferirán centrar su atención en objetivos más directos.

Es un error común el que cometen muchas personas en Twitter (o en cualquier red social) el de darle más importancia a la cantidad que a la calidad y, como resultado, cada vez existe un mayor número de servicios para ganar miles de seguidores adicionales, seguidores que no tienen un valor real, ya que no están interesados en lo que decimos.

El valor no se basa en el número de contactos, sino en las interacciones, la fortaleza de las relaciones, la naturaleza de nuestra reputación y la integridad con la que utilizamos nuestras herramientas de comunicación.

La idea de formar una comunidad, de ser parte de la conversación y de lograr una democracia, una inteligencia o conciencia colectiva en las redes, nos ha dado a muchos la idea equivocada de entera disponibilidad nuestra para los demás y de los demás para nosotros, pero siempre existe esa línea que terminaremos estableciendo para poder continuar con nuestros propios proyectos de vida y de trabajo, y que nos ausenta de las redes sociales por momentos, a veces momentos prolongados si es necesario.

Las herramientas tecnológicas que hoy permiten la comunicación abierta, ampliamente accesible y de velocidad inmediata han aumentado nuestras expectativas de atención y de respuesta que muy difícilmente se cumplen.

Estamos exigiendo que las personas se reflejen a través de las redes sociales, pidiéndoles que estén continuamente disponibles, democráticamente contestándonos y en un total “código abierto” para compartir su tiempo, experiencia y conocimientos.

No somos máquinas. Estamos en red y hemos mecanizado los centros nerviosos de nuestro mundo, pero no somos autómatas. Debemos dejar de esperar eso de nosotros mismos, y tenemos que dejar de esperar eso de los demás también simplemente porque las herramientas hacen que la conexión sea posible.

Siempre he creído y seguiré creyendo en la reciprocidad en plataformas como Twitter, pero con el tiempo he aprendido que el acceso y el diálogo con los demás no se presentan de forma implícita, se van ganando y deben ser recíprocos. Mientras pedimos a otros entender y simpatizar con nuestra propia limitada condición humana, muchas veces hacemos un pésimo trabajo respetando las limitaciones humanas de otros.

Nos hemos adoptado con mucha facilidad al potencial ilimitado de las conexiones en diferentes plataformas, pero debemos recordar que los nodos de estas masivas redes entrelazadas son los humanos a quienes queremos encontrar en ellas.

Nosotros nos permitimos filtros, prioridades y límites, y debemos respetar que también otros tengan filtros, prioridades y límites para interactuar.

Entendamos que si lo que buscamos es una verdadera conexión entre personas y no con máquinas, debemos emplear algo de tolerancia y aceptación por las imperfecciones propias del ser humano.

Dejemos de ambicionar miles de seguidores y empecemos a fortalecer los cimientos de nuestras relaciones y a hacer más conexiones con personas con las que realmente comparten nuestros intereses.

Posted by Rosaura Ochoa On Thursday, March 25, 2010  http://twitter.com/laquesefue

Publicado el noviembre 21, 2011 en INTERNET, REDES SOCIALES y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: